En medio del entorno natural del centro interpretativo de CONAF en el cerro La Virgen de Talca, se desarrolló una jornada de aprendizaje y reflexión enfocada en la prevención de incendios forestales y el cuidado del medioambiente.
La actividad, organizada por la Seremi del Medio Ambiente del Maule, contó con la colaboración de la Corporación Nacional Forestal (CONAF) y la Seremi de Educación, reuniendo a docentes de establecimientos certificados ambientalmente bajo el Sistema Nacional de Certificación Ambiental de Establecimientos Educacionales (SNCAE).
El objetivo fue entregar herramientas pedagógicas que permitan incorporar la educación ambiental en el currículum escolar y promover desde las aulas una cultura preventiva frente a los incendios forestales.
La seremi del Medio Ambiente, Daniela de La Jara, destacó la importancia de preparar a los educadores para abordar estos desafíos con sus comunidades escolares:
“Este taller busca dotar a los docentes de más herramientas sobre prevención de incendios forestales, un tema especialmente relevante ahora que comienzan las alzas de temperatura. Educar en prevención es clave para cuidar nuestra naturaleza y fortalecer el compromiso ambiental desde la escuela”, señaló.
Durante la jornada, los participantes reflexionaron también sobre la biodiversidad regional y la necesidad de proteger especies nativas en peligro crítico de extinción, como el ruil y el queule, árboles emblemáticos del Maule.
El profesional del Departamento de Protección contra Incendios Forestales de CONAF, Leonardo Cáceres, valoró el compromiso del profesorado:
“Este trabajo conjunto busca que las escuelas estén preparadas ante los incendios forestales. Queremos que los docentes integren estos temas en sus planes de seguridad escolar y que la comunidad educativa se convierta en un agente activo de prevención”.
El encuentro permitió generar un espacio de aprendizaje práctico, intercambio de experiencias y conciencia ambiental, reafirmando el rol de los docentes como formadores de ciudadanos responsables con su entorno.
La educación ambiental, coincidieron los participantes, es una herramienta fundamental para cambiar hábitos, reducir riesgos y proteger el patrimonio natural de la región y del país.





