Autoridades de ambos países participaron en un encuentro binacional en el Paso Planchón–Vergara, donde reafirmaron compromisos para fortalecer el turismo, el comercio y la cooperación regional.
En la zona cordillerana de Los Queñes, en la comuna de Romeral, se desarrolló el Encuentro Binacional Turístico Malargüe–Romeral, instancia que reunió a autoridades chilenas y argentinas para consolidar la cooperación entre ambos territorios y proyectar nuevas acciones conjuntas en materia turística, comercial e institucional.
La actividad contó con la participación del gobernador regional del Maule, Pedro Pablo Álvarez-Salamanca; el alcalde de Romeral, José Antonio Arellano; y el intendente de Malargüe, Celso Jaque, además de representantes regionales de Chile y Argentina. El escenario fue el entorno del Paso Internacional Planchón–Vergara, corredor estratégico que conecta la Región del Maule con la provincia de Mendoza.
Durante la jornada se realizaron actividades tradicionales como la Misa de la Hermandad y un acto protocolar, espacios que reafirmaron el compromiso histórico de integración entre las comunidades cordilleranas. Las autoridades destacaron la importancia de fortalecer el Paso Internacional Planchón–Vergara como eje de desarrollo económico y turístico, facilitando el intercambio entre ambos países.
Desde el Gobierno Regional del Maule se informó que esta instancia forma parte de una política orientada a profundizar la relación con Argentina, que incluye el impulso al Comité de Integración Paso Pehuenche, la incorporación de un nuevo escáner para el control fronterizo proyectado para 2026, mejoras de infraestructura en el mediano plazo y la evaluación de un nuevo complejo fronterizo en el largo plazo.
Asimismo, se anunció la proyección de una Feria Binacional del Vino, iniciativa que contempla la participación de viñas de Mendoza y productores del Maule, con el objetivo de promover la identidad vitivinícola de ambos territorios y posicionarlos en el contexto sudamericano.
Las autoridades coincidieron en que la integración fronteriza no solo responde a un vínculo histórico y cultural, sino que constituye una herramienta concreta para impulsar el desarrollo regional, generar empleo y fortalecer las oportunidades para las comunidades de ambos lados de la cordillera.




