Autoridades y especialistas coordinan acciones para enfrentar enfermedades transmitidas entre animales y personas, con foco en la prevención y la detección temprana.
Las enfermedades zoonóticas, aquellas que pueden transmitirse entre animales y seres humanos, continúan siendo una preocupación para los sistemas de salud debido a su impacto en la población y a la necesidad de mantener una vigilancia permanente.
Con el objetivo de fortalecer la preparación regional frente a este tipo de patologías, representantes de organismos públicos, especialistas, académicos y profesionales de distintas áreas participaron en una jornada de coordinación realizada en la Región del Maule.
Durante el encuentro se abordaron medidas de prevención, vigilancia epidemiológica y protocolos de respuesta frente a enfermedades que pueden afectar a las personas, como el hantavirus, la influenza aviar, la rabia, la brucelosis y la triquinosis.
La seremi de Salud del Maule, Iskra Cox, destacó la importancia de mantener un trabajo conjunto entre las instituciones relacionadas con la salud humana, la salud animal y el medio ambiente. Según explicó, la coordinación permite mejorar la capacidad de respuesta y fortalecer las estrategias preventivas orientadas a proteger a la comunidad.
Uno de los temas centrales fue el análisis de enfermedades que presentan mayor riesgo en determinadas zonas, especialmente en sectores rurales donde existe una relación más cercana con animales domésticos o fauna silvestre.
Los especialistas recordaron que más de la mitad de las enfermedades infecciosas que afectan a las personas tienen origen animal, por lo que la educación y la prevención juegan un papel fundamental en la protección de la salud pública.
Durante la jornada también se revisaron experiencias, protocolos y mecanismos de actuación para enfrentar oportunamente posibles brotes o situaciones de emergencia sanitaria.
Las autoridades reiteraron el llamado a la comunidad a adoptar medidas preventivas, especialmente en lugares donde exista presencia de roedores o aves silvestres, y a consultar oportunamente ante síntomas que puedan estar asociados a enfermedades zoonóticas.
La iniciativa forma parte de una estrategia permanente que busca fortalecer la capacidad regional para enfrentar riesgos sanitarios y promover una mirada integral de la salud, considerando la estrecha relación entre las personas, los animales y el entorno.




