Lo que comenzó como una idea planteada por niños, niñas y adolescentes se transformó en un campeonato regional de fútbol que reunió a 16 equipos durante cinco semanas y terminó con cerca de mil personas en las tribunas del Estadio Fiscal de Talca.
Una propuesta surgida directamente de niños, niñas y adolescentes terminó convirtiéndose en una experiencia deportiva que reunió a 16 equipos del Maule y convocó a cerca de mil personas en su jornada final.
El campeonato formativo “Jugando por Nuestros Derechos” nació a partir de un espacio de participación en el que los propios niños y adolescentes plantearon qué actividades les gustaría realizar. Entre las propuestas apareció la idea de organizar un campeonato de fútbol, iniciativa que posteriormente se extendió a otros programas de la región.
La competencia reunió a equipos de las categorías Sub-14 y Sub-18, provenientes de San Rafael, Río Claro, Pelarco, Villa Alegre, Linares y Talca. Los encuentros se desarrollaron durante cinco semanas, con fases de grupos, cuartos de final y semifinales, hasta llegar a la jornada decisiva realizada el miércoles 9 de septiembre en el Estadio Fiscal Bicentenario Iván Azócar Bernales.
Además del resultado deportivo, la actividad permitió que los participantes compartieran con otros jóvenes, asumieran compromisos dentro de sus equipos y desarrollaran experiencias relacionadas con la convivencia, la responsabilidad y el trabajo colectivo.
En la jornada final se disputaron los partidos por el tercer lugar y las finales de ambas categorías. Los equipos ganadores recibieron copas, mientras que todos los participantes fueron reconocidos con medallas por su participación en el campeonato.
La actividad continuó con una jornada recreativa en la piscina del Instituto Nacional de Deportes, donde niños, adolescentes y sus familias cerraron el encuentro en un ambiente de esparcimiento.
Desde la organización se destacó que la experiencia permitió dar un espacio concreto a las opiniones de los propios participantes y convertir una de sus propuestas en una actividad que involucró a distintas comunas.
Más allá de la competencia, el campeonato abrió una oportunidad para que niños, niñas y adolescentes pudieran practicar deporte, relacionarse con sus pares y participar en una actividad construida a partir de sus propios intereses.




