Los nuevos vehículos permitirán mejorar los traslados de pacientes de una comuna donde las distancias hacia centros de mayor complejidad pueden superar una hora de viaje. La inversión alcanzó los $206 millones y reemplaza móviles que estaban en servicio desde 2012.
HUALAÑÉ.– Para una comuna con más de 10 mil habitantes y una importante población distribuida en sectores rurales, disponer de ambulancias operativas se convierte en un factor clave cuando ocurre una emergencia. En Hualañé, dos nuevos vehículos comenzaron a incorporarse a la atención del Hospital Chileno Japonés, reemplazando parte de una flota que acumulaba más de una década de funcionamiento.
La renovación implicó una inversión de $206.988.600, financiada por el Gobierno Regional del Maule a través del Fondo Nacional de Desarrollo Regional. El objetivo es mejorar las condiciones de seguridad y oportunidad de los traslados, especialmente cuando los pacientes deben ser derivados hacia centros asistenciales de Curicó o Talca.
La realidad geográfica de la comuna es uno de los principales factores detrás de esta necesidad. Un traslado hacia otros establecimientos puede significar entre una hora y una hora y media de viaje, dependiendo del destino y las condiciones del desplazamiento.
“Una emergencia no termina en el hospital. Los pacientes deben ser trasladados a Curicó o Talca”, planteó el gobernador Pedro Pablo Álvarez-Salamanca, quien sostuvo que contar con vehículos nuevos permite entregar mayor seguridad durante esos recorridos.
La alcaldesa Carolina Muñoz explicó que la renovación también responde al desgaste de los vehículos anteriores. Según señaló, las ambulancias que estaban en funcionamiento databan de 2012 y habían comenzado a presentar fallas mecánicas y mayores costos de mantención.
Desde el hospital, su director, Óscar Cáceres, destacó que la incorporación de los móviles permitirá aumentar la capacidad de respuesta y mejorar las condiciones tanto para los pacientes como para los equipos encargados de los traslados.
Más allá de la entrega de los vehículos, la renovación plantea un desafío permanente para la red de salud local: mantener una capacidad de respuesta adecuada en territorios donde la ruralidad y las distancias pueden transformar un traslado en una parte decisiva de la atención de emergencia.






