Estudiantes de la provincia de Curicó recibieron dispositivos que facilitan su educación, mejoran la comprensión en clases y fortalecen su inclusión en el aula.
Escuchar mejor una clase puede marcar una gran diferencia en el aprendizaje. Esa es la base de una nueva entrega de ayudas técnicas auditivas realizada en la provincia de Curicó, donde estudiantes con diagnóstico de hipoacusia recibieron dispositivos que buscan facilitar su proceso educativo y su participación en el aula.
La iniciativa, impulsada por la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas (Junaeb) junto a la Delegación Provincial, forma parte del Programa de Servicios Médicos, que apunta a reducir barreras en el aprendizaje y apoyar a estudiantes que requieren herramientas específicas.
En esta etapa, seis alumnos de la provincia recibieron ocho dispositivos —entre audífonos y vibradores óseos—, los que se suman a un total regional de 29 estudiantes beneficiados con 41 equipos.
Durante la jornada, autoridades y equipos técnicos compartieron con las familias, escuchando sus experiencias y el impacto que este tipo de apoyo tiene en la vida cotidiana.
“Esto no solo mejora la audición, también cambia la forma en que los estudiantes se relacionan con sus clases, con sus compañeros y con su entorno”, explicó el director regional de Junaeb, Patricio Uribe, destacando que el proceso incluye detección, evaluación y acompañamiento.
Desde las familias, el cambio se percibe de manera concreta. Poder seguir una clase, entender indicaciones o participar en actividades grupales deja de ser una dificultad constante y se transforma en una oportunidad de aprendizaje más equitativa.
El delegado presidencial provincial, Óscar Águila, valoró el impacto directo de estas herramientas. “Aquí hay un beneficio que llega de manera concreta a los estudiantes y sus familias, especialmente cuando se trata de dispositivos que muchas veces son de alto costo y difíciles de obtener”, señaló tras dialogar con los apoderados.
Más allá de la entrega, el foco está en cómo estas tecnologías apoyan el desarrollo educativo. Los dispositivos permiten mejorar la concentración, la comprensión de contenidos y la interacción en el aula, elementos clave para el rendimiento escolar.
Profesionales del programa destacan que este tipo de ayudas no solo benefician al estudiante, sino que también alivian la carga de las familias y facilitan el trabajo de docentes, al contar con mejores condiciones para enseñar en un entorno inclusivo.
La iniciativa refleja una línea de trabajo orientada a incorporar herramientas concretas que acerquen la educación a todos los estudiantes, considerando sus distintas necesidades.
En una región con realidades diversas, este tipo de apoyos busca que aprender sea más accesible, promoviendo una educación donde cada estudiante tenga las condiciones necesarias para desarrollarse plenamente.




