Entre el verde renacido y el murmullo del viento entre los árboles, Empedrado estrenó su nuevo Parque Bosque Nativo, un espacio pensado para reconectar a la comunidad con la naturaleza y recuperar una zona que por años había esperado volver a florecer.
Con más de 14 mil metros cuadrados de áreas verdes, senderos de madera accesibles, sombreaderos y un moderno sistema de riego tecnificado, el parque se levanta como un pulmón ecológico y educativo en el corazón de la comuna. La obra fue financiada con recursos del Gobierno Regional del Maule, como parte de su compromiso con la sostenibilidad y el equilibrio territorial.
“Este parque es un reflejo de cómo queremos avanzar como región: con desarrollo, pero también con respeto por la naturaleza y con equidad entre las comunas”, explicó Diego Villar, representante del gobernador Pedro Pablo Álvarez-Salamanca. “No se trata solo de construir infraestructura, sino de generar espacios que eduquen, inspiren y fortalezcan la identidad local”, añadió.
El alcalde de Empedrado, Carlos Correa, no ocultó su emoción durante la inauguración:
“Este parque es un sueño hecho realidad. Queremos que los vecinos y visitantes puedan caminar, disfrutar del entorno y conocer las más de 400 especies de árboles que lo componen. Después de los incendios, este lugar simboliza esperanza, vida y reencuentro con la naturaleza”, comentó.
La ceremonia tuvo un sello especial: alumnos de 5° básico del Liceo San Ignacio de Empedrado participaron en la plantación de árboles, gesto simbólico que une a las nuevas generaciones con el compromiso de cuidar el medio ambiente.
El profesor Jonathan Solar, quien acompañó al grupo, destacó el valor educativo del proyecto:
“Para los niños, aprender en contacto directo con la naturaleza es invaluable. Este parque será una sala de clases al aire libre, un espacio donde podrán observar, investigar y, sobre todo, sentir la importancia de cuidar lo que tenemos”, señaló. “Ahora nos toca como comunidad protegerlo, porque lo que valoramos, lo cuidamos”.
El consejero regional Silvio del Río resaltó el impacto ecológico de la iniciativa:
“Empedrado es un ejemplo para la región y el país. Recuperar su flora nativa después de los incendios no solo es una inversión en infraestructura, sino también en futuro, en vida y en identidad territorial”, afirmó.
Hoy, el Parque Bosque Nativo se convierte en mucho más que un lugar para pasear. Es un símbolo de resiliencia, un aula verde donde la comunidad aprende, se reencuentra y vuelve a respirar el aire limpio de su propia tierra.





