El operativo de Gendarmería abarcó a 702 personas privadas de libertad y permitió retirar 28 armas blancas artesanales, tres trozos de metal y ocho litros de licor de fabricación artesanal.
Un operativo extraordinario de registro y allanamiento realizó Gendarmería de Chile en el Complejo Penitenciario de Talca, con el objetivo de detectar elementos prohibidos y prevenir hechos de violencia al interior del recinto.
El procedimiento se efectuó durante la tarde de ayer y contempló la revisión de distintos módulos, abarcando a 702 personas privadas de libertad. En el despliegue participaron funcionarios de la Unidad de Servicios Especializados Penitenciarios de Talca, personal del recinto y representantes de la Dirección Regional de Gendarmería del Maule.
Entre los elementos incautados se encontraron 28 armas blancas de confección artesanal, tres trozos de metal y ocho litros de licor artesanal, objetos cuyo ingreso o tenencia está prohibido dentro de los establecimientos penitenciarios.
El director regional (s) de Gendarmería del Maule, coronel Alex Meza, explicó que estos procedimientos forman parte de las acciones destinadas a prevenir situaciones de violencia y posibles delitos que puedan cometerse dentro de las cárceles o desde su interior.
La autoridad señaló que los allanamientos se desarrollan de manera coordinada y permiten detectar elementos que podrían representar un riesgo para la seguridad de las personas privadas de libertad y de los funcionarios penitenciarios.
Por su parte, el seremi de Gobierno y Seguridad Pública (s), Hans Heyer, sostuvo que la fiscalización permanente busca reducir los riesgos al interior de los recintos y resguardar tanto a quienes cumplen condenas o permanecen privados de libertad como al personal que trabaja en ellos.
En tanto, el seremi de Justicia y Derechos Humanos del Maule, Cristian Rojas, destacó la continuidad de estas acciones como parte de las medidas orientadas a fortalecer la seguridad en el sistema penitenciario.
Gendarmería informó que los registros y allanamientos se realizan periódicamente, conforme a protocolos institucionales y con especial atención en sectores donde existen antecedentes sobre la posible presencia de armas blancas, teléfonos celulares y sustancias ilícitas.




