Especialistas destacan que la rehabilitación oral permite recuperar funciones esenciales como la alimentación, el habla y la interacción social, favoreciendo una vida más saludable y autónoma en las personas mayores.
La rehabilitación oral se ha transformado en una herramienta importante para mejorar la calidad de vida de las personas mayores, al permitir recuperar funciones básicas como alimentarse, comunicarse y mantener una adecuada salud bucal.
Especialistas señalan que la pérdida de piezas dentales no debe considerarse una consecuencia inevitable del envejecimiento, ya que actualmente existen tratamientos que permiten restablecer la funcionalidad de la boca y favorecer una mayor autonomía.
El director del Área de Salud Bucal del CFT Santo Tomás Talca, Samuel Verdugo Ávila, explicó que la salud oral forma parte del bienestar integral de las personas, ya que influye directamente en aspectos como la nutrición, la comunicación y la confianza para desenvolverse en la vida cotidiana.
De acuerdo con el profesional, cuando la pérdida de dientes no recibe tratamiento oportuno pueden aparecer dificultades para masticar, limitaciones en la alimentación y alteraciones en el estado nutricional. A ello se suman cambios en el habla y en la autoestima, factores que incluso pueden afectar la participación social de las personas mayores.
La rehabilitación mediante prótesis u otros tratamientos permite recuperar gran parte de estas funciones, facilitando una alimentación más variada, una mejor comunicación y una mayor seguridad al momento de relacionarse con otras personas.
Sin embargo, los especialistas recuerdan que el éxito de estos tratamientos depende también del cuidado diario. Una correcta higiene bucal, la limpieza adecuada de las prótesis y los controles odontológicos periódicos son fundamentales para mantener una buena salud oral.
Asimismo, se recomienda que las personas mayores continúen asistiendo regularmente al odontólogo, incluso cuando utilizan prótesis completas, ya que con el paso del tiempo pueden producirse cambios que requieren ajustes para evitar molestias o lesiones.
Los profesionales coinciden en que promover el cuidado de la salud bucal contribuye no solo a preservar la funcionalidad de la boca, sino también a mejorar la calidad de vida, la autonomía y el bienestar de las personas mayores.




