Las autoridades regionales presentaron el Plan de Protección contra Incendios Forestales 2026-2027, que considera cinco aviones, cinco helicópteros, maquinaria especializada y 63 cámaras con inteligencia artificial. El llamado principal apunta a la prevención y a la responsabilidad de la ciudadanía durante los meses de mayor riesgo.
Con cerca de 480 brigadistas, recursos terrestres y aéreos, además de tecnología para detectar oportunamente columnas de humo, la Región del Maule comenzó la preparación de la temporada de incendios forestales 2026-2027. El plan fue presentado en el aeródromo Panguilemo de Talca, donde las autoridades insistieron en que la prevención será determinante para evitar nuevas emergencias durante el verano.
El delegado presidencial regional, Juan Eduardo Prieto, recordó que durante la temporada anterior se registraron alrededor de 698 incendios forestales, con una superficie afectada cercana a las 12 mil hectáreas, cifras que mantienen la preocupación por el comportamiento del fuego en la región.
La autoridad sostuvo que el trabajo comenzó anticipadamente, con brigadas distribuidas en sectores considerados de mayor complejidad y coordinación entre organismos públicos, municipios y empresas privadas.
El despliegue contempla aproximadamente 480 personas, entre brigadistas, personal de torres de observación y equipos de apoyo de la Corporación Nacional Forestal (CONAF). La institución contará con 23 brigadas forestales, tres de ellas con capacidad de trabajo nocturno.
A estos recursos se suman cinco aviones cisterna, cinco helicópteros, cinco skidders, cinco camiones cisterna y maquinaria especializada para apoyar las labores de combate.
Uno de los elementos tecnológicos del plan será la utilización de 63 cámaras de teledetección con inteligencia artificial, capaces de identificar columnas de humo y posibles focos de incendio. Según explicó el director regional de CONAF, Carlos Daziano León, estos equipos permitirán mejorar la vigilancia y acelerar la activación de los equipos de emergencia.
La estrategia apunta a intervenir rápidamente ante cualquier señal de fuego, evitando que un foco inicial se transforme en un incendio de mayores proporciones.
Prevención: una tarea que comienza antes del verano
Junto con el despliegue de recursos para combatir las emergencias, las autoridades destacaron la necesidad de reducir las condiciones que favorecen la propagación del fuego, especialmente en sectores rurales, parcelas y zonas donde las viviendas se encuentran próximas a vegetación.
El administrador regional del Gobierno Regional, Luis Verdejo, informó que se contempla la contratación de más de 1.700 personas mediante programas de empleo, quienes participarán en labores de mejoramiento de espacios públicos, limpieza de microbasurales y trabajos preventivos en zonas de interfaz.
También mencionó la adquisición de una unidad de emergencia para SENAPRED y la evaluación de la compra de dos carros Puma para CONAF, como parte del fortalecimiento de la capacidad regional de respuesta.
Por su parte, el seremi de Agricultura, Alejandro Muñoz, recalcó que la disponibilidad de brigadas y equipos no reemplaza las medidas que debe adoptar la población.
La autoridad llamó especialmente a quienes viven en sectores rurales y zonas de interfaz a mantener sus terrenos despejados, retirar material vegetal seco y evitar acciones que puedan provocar incendios.
Respecto de las quemas agrícolas, informó que el período autorizado se extendió hasta el 15 de noviembre, manteniéndose la obligación de cumplir la normativa vigente y dar aviso en las oficinas provinciales correspondientes antes de realizar estas actividades.
El lanzamiento del plan deja planteado uno de los principales desafíos para los próximos meses: evitar que las condiciones climáticas y las acciones humanas se combinen para generar incendios que pongan en riesgo viviendas, infraestructura, ecosistemas y vidas humanas.





