Un taller de creación musical permitió a mujeres del CPF de Talca escribir, grabar e interpretar sus propias canciones, en un proceso que buscó fortalecer talentos, expresión personal y nuevas herramientas para el futuro.
Durante varios meses, la música se convirtió en una forma de expresión y aprendizaje para un grupo de mujeres del Centro de Cumplimiento Penitenciario Femenino (CPF) de Talca. Entre mayo y agosto participaron en una experiencia de creación musical que les permitió escribir sus propias canciones, ponerles música, grabarlas y trabajar en la realización de sus videoclips.
La iniciativa, denominada Liberando Talento, es impulsada por el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio junto a Gendarmería de Chile, y busca acercar procesos de formación artística a personas que se encuentran privadas de libertad.
El resultado del trabajo se presentó durante una actividad de cierre en el propio recinto, donde las participantes compartieron las canciones que crearon durante el proceso. La jornada también contó con la presencia de familiares y terminó con la entrega de diplomas.
Más allá del resultado artístico, uno de los principales elementos de la experiencia fue que las participantes tuvieron un papel activo en cada etapa. Los contenidos de las canciones surgieron de sus propios intereses, experiencias y gustos musicales, mientras que la grabación y el trabajo audiovisual les permitieron explorar nuevas habilidades.
Para algunas, incluso significó descubrir capacidades que hasta entonces no habían desarrollado.
Catalina Estrada, participante del proceso, contó que nunca había cantado antes y que la experiencia le permitió encontrar en la música una nueva forma de expresar sus sentimientos.
Crear también es aprender
El proceso fue desarrollado por educadores biopsicosociales y el equipo territorial de Liberando Talento en el Maule. Durante las sesiones se trabajó en creación de letras, musicalización, interpretación, grabación y puesta en escena.
El coordinador académico nacional del programa, Ignacio Parada, destacó el nivel de participación alcanzado y explicó que en esta oportunidad se trabajó en tres canciones, además de una presentación coral, coreografías y otros elementos construidos por las propias participantes.
La experiencia forma parte de un programa que desarrolla procesos de formación artística musical y desarrollo social en distintas regiones del país, en coordinación con instituciones vinculadas a la reinserción social.
En el Maule, esta es la segunda ocasión en que Liberando Talento realiza un proceso especializado con población penal femenina durante sus 11 años de trayectoria regional.
La iniciativa plantea una dimensión que va más allá de aprender una disciplina artística: generar espacios donde las participantes puedan desarrollar habilidades, reconocer capacidades y explorar intereses que eventualmente puedan convertirse en nuevas oportunidades personales y formativas.
En ese sentido, la música aparece como una herramienta para abrir espacios de participación y mostrar que el talento también puede encontrarse en lugares y circunstancias donde muchas veces permanece oculto.




