La convocatoria nacional al Premio Margot Loyola busca destacar a personas y agrupaciones que han dedicado su vida a preservar tradiciones, oficios y saberes que forman parte de la identidad cultural chilena.
Reconocer la cultura viva: una invitación a valorar las tradiciones del territorio
La preservación de las tradiciones y saberes populares vuelve a tomar protagonismo con la apertura de una nueva convocatoria al Premio a la Trayectoria Nacional en Cultura Tradicional Margot Loyola Palacios, reconocimiento que busca destacar el trabajo de cultores y agrupaciones que han contribuido al resguardo del patrimonio cultural inmaterial del país.
La iniciativa es impulsada por el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio junto al Servicio Nacional del Patrimonio Cultural, convocando a personas, colectivos y organizaciones que han dedicado años de trabajo a mantener vivas expresiones tradicionales como la música, la danza, la artesanía y la cocina típica.
Una oportunidad para visibilizar a los guardianes de la cultura
Desde la región del Maule Region, el llamado busca incentivar la postulación de cultores que han desarrollado un aporte significativo a la identidad local. La convocatoria contempla tres áreas principales: investigación, creación y formación, reconociendo la diversidad de roles que permiten transmitir conocimientos de generación en generación.
El seremi de las Culturas en la región, Pablo Amaro Valenzuela, destacó la importancia de reconocer a quienes han dedicado su vida a preservar tradiciones que forman parte del patrimonio colectivo. Asimismo, resaltó el orgullo regional por el legado de la destacada investigadora que inspira este reconocimiento.
Las postulaciones estarán abiertas hasta el domingo 7 de junio, permitiendo que instituciones, municipios, organizaciones culturales y la ciudadanía propongan candidaturas de personas o agrupaciones que representen la riqueza cultural del país.
Tradiciones que fortalecen la identidad y la memoria colectiva
El premio reconoce trayectorias vinculadas a distintas áreas del patrimonio cultural inmaterial, entre ellas la música tradicional, las danzas, la literatura oral, el circo tradicional y la cocina chilena. Estas expresiones, transmitidas a lo largo del tiempo, cumplen un rol esencial en la construcción de la identidad local y en la valoración de las raíces culturales.
A través de este reconocimiento, se busca visibilizar el trabajo cotidiano de cultores que, muchas veces desde sus comunidades, enseñan y resguardan conocimientos que forman parte de la memoria histórica del país.
El jurado seleccionará a cuatro personas o agrupaciones que serán distinguidas en una ceremonia oficial, destacando su aporte al desarrollo cultural y la preservación de las tradiciones.
El legado de una maestra del folclore chileno
El premio lleva el nombre de Margot Loyola Palacios, figura clave en el estudio y difusión del folclore nacional. Nacida en la ciudad de Linares, dedicó más de siete décadas a recorrer el país recopilando cantos, danzas y relatos populares, contribuyendo a que muchas tradiciones fueran reconocidas y valoradas a nivel nacional.
Su trabajo marcó un precedente en la investigación cultural y permitió fortalecer el reconocimiento del patrimonio inmaterial chileno, convirtiéndose en un referente para nuevas generaciones de artistas e investigadores.
Cultura que se transmite con sentido humano
Más allá de un reconocimiento institucional, esta convocatoria representa una oportunidad para destacar historias de vida ligadas a la cultura y al compromiso comunitario. Cada cultor o agrupación representa un vínculo directo con la memoria colectiva y con las tradiciones que definen la identidad de los territorios.
El llamado a participar busca que estas experiencias sean conocidas y valoradas por la comunidad, fortaleciendo el respeto por las raíces culturales y promoviendo la continuidad de los saberes tradicionales en las nuevas generaciones.




