En el Santuario de la Naturaleza Humedal Reloca, en Chanco, una jornada de observación puso el foco en la biodiversidad que habita este ecosistema. La invitación es a que vecinos y visitantes registren aves, plantas y otras especies mediante iNaturalist, aportando información que también puede ser utilizada por investigadores.
¿Cuántas especies podemos encontrar si nos detenemos a mirar con atención nuestro entorno? Esa fue una de las preguntas que marcó una jornada de observación de flora y fauna realizada en el Santuario de la Naturaleza Humedal Reloca, en la localidad de Pahuil, comuna de Chanco.
El lugar, ubicado en la desembocadura del río Reloca, es un espacio de especial importancia para la biodiversidad del Maule, particularmente por la presencia de aves migratorias que utilizan este sector durante sus desplazamientos y que, en algunos casos, presentan problemas de conservación.
La actividad reunió al seremi del Medio Ambiente, Felipe Massardo, funcionarios del SAG y representantes de la Fundación Malvarrosa, quienes recorrieron el humedal observando distintas especies y destacando la importancia de conocer estos espacios naturales para contribuir a su protección.
Pero la propuesta va más allá de una jornada de avistamiento. La idea es que cualquier persona pueda transformarse en observadora de la naturaleza y aportar información sobre las especies que encuentra.
Para ello está iNaturalist Chile, una plataforma gratuita de ciencia ciudadana que permite fotografiar y registrar aves, plantas, insectos, reptiles, anfibios, hongos y otras formas de vida. La propia plataforma puede sugerir qué especie fue observada, mientras otros usuarios y especialistas pueden ayudar a confirmar su identificación.
De esta manera, una fotografía tomada durante una caminata, una visita familiar o una salida al campo puede convertirse en un dato útil para conocer mejor la biodiversidad.
El llamado desde el área ambiental es, precisamente, a mirar el territorio de otra manera: identificar la flora y fauna que existe en el Maule y comprender que conocerla también ayuda a valorar y proteger los ecosistemas donde habita.
Cada observación incorporada a la plataforma pasa a formar parte de una base de datos que puede ser consultada por investigadores, conservacionistas y especialistas. Así, el aporte de una persona desde su teléfono puede terminar sumándose a un registro mucho más amplio sobre la biodiversidad.




