Parlamentarios del Frente Amplio plantearon crear una mesa de emergencia y aplicar un subsidio para evitar alzas de hasta 50% en tarifas interurbanas y rurales.
Un grupo de parlamentarios del Frente Amplio presentó en el Senado una propuesta que busca enfrentar el impacto del alza en los combustibles sobre el transporte interurbano y rural en regiones. La iniciativa considera la creación de una mesa de emergencia y la implementación de un subsidio que permita contener el aumento de tarifas.
La propuesta surge tras el anuncio de incrementos en el precio del diésel, en el marco de ajustes al Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (MEPCO), lo que —según advierten— podría traducirse en alzas significativas en los pasajes fuera de la Región Metropolitana.
Desde el bloque parlamentario se advirtió que, en regiones como el Maule, gremios del transporte rural ya han anticipado incrementos de entre 40% y 50% en las tarifas, lo que impactaría directamente en el presupuesto de las familias.
En este contexto, la iniciativa también plantea avanzar en medidas de equidad territorial, considerando que el transporte público en la capital cuenta con mayores niveles de subsidio estatal. Por ello, se solicitó revisar los mecanismos de compensación hacia regiones, particularmente la denominada “Ley Espejo”.
Además, se propone establecer un mecanismo de mitigación que contemple la devolución parcial del impuesto específico a los combustibles para transportistas interurbanos y rurales, condicionado a la mantención de tarifas para los usuarios.
Los parlamentarios señalaron que el transporte en zonas rurales cumple un rol clave en la conectividad y acceso a servicios, por lo que un aumento sostenido en los pasajes podría profundizar brechas y afectar especialmente a sectores más vulnerables.




