Con el aumento de desplazamientos y celebraciones durante el periodo festivo, el recinto recuerda cómo funciona la atención de urgencia y qué situaciones requieren acudir directamente al hospital.
A pocos días del inicio de las celebraciones de Fiestas Patrias, el Servicio de Urgencia del Hospital de Curicó entregó recomendaciones a la comunidad para facilitar el acceso oportuno a la atención médica y orientar a las personas sobre cuándo corresponde acudir a un servicio de urgencia hospitalario.
Durante una jornada de 24 horas, tomando como referencia el lunes 14 de septiembre, el servicio registró 230 atenciones: 109 adultos, 69 pacientes pediátricos, 37 consultas gineco-obstétricas y 15 odontológicas. De este total, 27 personas requirieron hospitalización debido a la gravedad de sus cuadros.
El funcionamiento de la urgencia considera la categorización clínica de cada paciente. El médico urgenciólogo del Hospital de Curicó, doctor Leonidas Rojas, explicó que la atención no se realiza necesariamente según el orden de llegada, sino de acuerdo con la gravedad de cada caso.
“En nuestro servicio de urgencia, la velocidad con la que atendemos depende estrictamente de la gravedad con la que llegue la persona. Por eso es común que la gente vea pacientes que ingresan antes, habiendo llegado después. No atendemos por orden de llegada, atendemos por gravedad”, señaló.
Esta clasificación permite priorizar a quienes presentan condiciones que pueden comprometer su vida o requerir una intervención inmediata. Entre las situaciones que requieren atención hospitalaria se encuentran los accidentes graves, pérdida de conciencia asociada al consumo de alcohol, fracturas expuestas, heridas profundas y síntomas compatibles con un accidente cerebrovascular o un problema cardíaco.
En casos de menor gravedad, la red de Atención Primaria de Urgencia, como los Servicios de Alta Resolutividad (SAR) y los Servicios de Atención Primaria de Urgencia (SAPU), constituye una alternativa para recibir evaluación y tratamiento.
Recomendaciones para una celebración segura
El consumo de alcohol y los desplazamientos durante las celebraciones también requieren especial atención. Desde el recinto asistencial se recuerda que sentirse en buenas condiciones después de beber no significa que sea seguro conducir. El alcohol puede afectar los reflejos, la coordinación y la capacidad de respuesta.
Tampoco existen métodos que permitan acelerar significativamente la eliminación del alcohol del organismo. Beber café, por ejemplo, no hace que una persona recupere las condiciones necesarias para conducir.
El uso del cinturón de seguridad debe mantenerse en todos los asientos del vehículo, mientras que el teléfono celular debe permanecer fuera de uso durante la conducción.
Estas medidas buscan reducir situaciones de riesgo y favorecer que los servicios de urgencia puedan concentrar sus recursos en quienes presentan condiciones que requieren atención inmediata durante el periodo de celebraciones.




