El 18 de agosto se conmemora en Chile el Día de la Solidaridad, fecha instaurada en honor al legado del Padre Alberto Hurtado. En este marco, el EcoMercado Solidario de Curicó, impulsado por el FOSIS junto al municipio y empresas locales, realizó la entrega gratuita de alimentos a familias de la comuna.
La actividad reunió a autoridades regionales, representantes municipales, estudiantes voluntarios y beneficiarios, quienes compartieron en un ambiente marcado por la colaboración y el apoyo mutuo.
La experiencia de las familias
Alicia Roco González, una de las personas beneficiadas, comentó emocionada:
“Estoy muy contenta y gratamente sorprendida por este gran aporte. En lo personal soy sola, no tengo mayores ingresos y las finanzas del hogar son siempre complejas. Por ello este regalito me viene como anillo al dedo y es muy emotivo que se haya hecho realidad justo en el Día de la Solidaridad”.
La visión institucional
El director regional del FOSIS, Carlos Vergara, explicó que la iniciativa busca ir más allá de la entrega de alimentos:
“Nuestro propósito es construir una sociedad más inclusiva, cohesionada y con menos desigualdad. La solidaridad y la corresponsabilidad son valores que deben estar presentes, por eso invitamos a más actores públicos y privados a unirse a este programa”.
Por su parte, la seremi de Desarrollo Social y Familia, Andrea Soto, destacó el sentido de esta fecha:
“El Día de la Solidaridad es una ocasión propicia para empatizar y ser generosos con el prójimo. Como Gobierno estamos empeñados en fortalecer el Sistema de Protección Social, ofreciendo seguridades y oportunidades a las personas en situación de pobreza y a la clase media vulnerable”.
El alcalde de Curicó, George Bordachar, valoró la recepción del programa en la comuna:
“Estamos muy contentos de ver los rostros de felicidad de estas familias. Actualmente llegamos a más de 150 hogares y esperamos pronto superar las 200 familias beneficiadas”.
Un trabajo en red
El EcoMercado Solidario de Curicó funciona desde junio y cuenta con el apoyo de empresas locales, ferias libres y supermercados que donan alimentos que no serán comercializados, evitando el desperdicio y asegurando que lleguen a quienes más lo necesitan.
Además, se sumaron nuevos voluntarios del Instituto Santo Tomás de Curicó, quienes colaboran en la logística de la recolección y distribución de los productos.
Con este esfuerzo conjunto, el programa reafirma su objetivo de garantizar acceso a la alimentación y promover una cultura de solidaridad activa en la comunidad maulina.




