Quince años después del terremoto y tsunami que transformaron la vida del Maule, el Servicio de Salud Maule (SSM) regresó a Iloca con una jornada integral de bienestar para adultos mayores. El encuentro, realizado junto a Clínica Alemana y Desafío Levantemos Chile, reunió a más de 50 vecinos y vecinas del borde costero de Licantén en una experiencia de salud, acompañamiento y memoria.
Un equipo multidisciplinario —compuesto por 14 profesionales entre médicos geriatras, kinesiólogos, terapeutas ocupacionales y fonoaudiólogos— viajó desde Santiago para ofrecer atenciones gratuitas, talleres y actividades de autocuidado, reforzando la red asistencial y el vínculo con las comunidades costeras.
Un trabajo conjunto con sentido humano
“Para el sector público este tipo de alianzas resulta virtuosa. Poner sobre la mesa las necesidades y buscar aliados estratégicos beneficia directamente a los habitantes de la región”, comentó Sergio Flores, director de Salud de la Municipalidad de Licantén, subrayando el rol articulador del SSM.
Desde la Fundación Desafío Levantemos Chile, su jefa de Comunicaciones, Teresita Bull, destacó la continuidad del trabajo colaborativo en la zona.
“Estamos presentes en la región desde el 27/F, pero hoy volvemos con un propósito diferente: entregar bienestar y salud junto a un partner médico de excelencia como Clínica Alemana”, señaló.
Volver a un lugar que marcó la historia
Para el equipo médico de Clínica Alemana, esta jornada fue también un reencuentro emocional. Varios de sus profesionales participaron en los operativos de emergencia tras el terremoto de 2010.
“Después de 15 años volvimos a un lugar que nos marcó profundamente, cuando acudimos a brindar apoyo al personal local. Hoy volvemos con otro espíritu, enfocados en la prevención y el bienestar”, recordó el doctor Francisco Pinto, coordinador de salud Iloca–Clínica Alemana.
Durante las atenciones, los especialistas abordaron temas de movilidad, deglución, acompañamiento emocional y autonomía.
“Lo que más observamos fueron comorbilidades propias de la edad. Pacientes que toman muchos medicamentos, pero que ya no recuerdan por qué. Es fundamental acompañarlos y educar también a sus cuidadores”, agregó el geriatra Eric Blake.
Comunidad y autocuidado
El encuentro finalizó con actividades físicas y cognitivas en el colegio Manuel Avilés Inostroza, donde participaron vecinos, cuidadores y equipos de salud. A través del movimiento, la conversación y el encuentro, se buscó fortalecer el bienestar y los lazos comunitarios.
Desde el Servicio de Salud Maule señalaron que este operativo forma parte del compromiso institucional por acercar la salud pública a los territorios, promoviendo alianzas que fortalezcan la equidad en el acceso y la calidad de vida de las personas mayores.




