Con una asistencia oficial de 5.423 espectadores, la hinchada talquina llegó en masa con la ilusión de abrazar el primer triunfo de la temporada 2026, sin embargo los talquinos deberán seguir esperando, luego de un empate con gusto a poco..
Desde el pitazo inicial del arbitro Gustavo Ahumada, Rangers salió con impetu a intentar hacer valer la localía y abrir el marcador, es más, una presión asfixiante al comienzo del partido casi rinde frutos en el primer minuto de juego, cuando Cristóbal Muñoz sacó un remate venenoso que se fue rozando el poste de un Peranic ya batido. El equipo fluía y buscaba, pero la visita comenzó a adelantar sus líneas y a equiparar las acciones, obligando a Cristian Campestrini a lucirse en el minuto 36 tras bloquear un remate a quemarropa de Guillermo Avello que mantuvo el cero en el arco local. Sin embargo, la justicia llegó antes del descanso: una mano clara en el área quillotana le permitió a Mauro González acomodar la pelota en el punto penal a los 42 minutos y, con un remate seco y ajustado, desatar el grito sagrado en las tribunas para el 1-0 parcial.
En el complemento, la historia cambió. San Luis se hizo dueño del balón y comenzó a mostrar una superioridad futbolística que incomodó al Rojinegro. Avisó Fabián Pastenes a los 57 minutos quien se llevo en velocidad a la defensa enfrentando mano a mano al portero Campestrini, que contuvo magistralmente, pero el propio Pastenes encontraría su revancha en el minuto 63, aprovechando una asistencia de Vergara para marcar el empate que silenció momentáneamente al Fiscal.
Luego de aquello San Luis siguio siendo superior, aunque el partido entró en una laguna, con poco futbol por parte de ambos elencos. Solo en los minutos finales fue donde emergió el amor propio de los locales, sobre todo en los últimos 15 minutos, Rangers abandonó cualquier libreto táctico conservador y buscó con impetu el 2-1, empujando a los «Canarios» contra su propio arco. La épica pareció tocar a la puerta en el minuto 93, cuando el juez sancionó un nuevo penal para el elenco del piduco tras una mano de Cristian González. El recién ingresado Gary Moya tomó la responsabilidad a los 94 minutos, pero su disparo fue contenido por Peranic, ahogando un triunfo que parecía destinado a quedarse en casa. Al final, un 1-1 que duele por lo que pudo ser sobre el final, pero que es justo para lo visto en el campo de juego.
El proximo duelo de Rangers será el Clasico del Maule ante Curicó Unido, como visitante, en un partido que siempre promete y en el cual el cuerpo tecnico rojinegro se juega parte importante de sus creditos.





