Tras 16 años utilizando una instalación provisoria, los pasajeros cuentan nuevamente con una estación ferroviaria permanente. La obra de US$4,3 millones busca mejorar las condiciones de viaje y puede abrir nuevas oportunidades para el turismo, el comercio y la conexión con comunas del Maule.
¿Qué significa para Curicó volver a tener una estación de trenes?
La pregunta adquiere especial relevancia este fin de semana, cuando la nueva estación de la comuna comenzó oficialmente sus operaciones y recibió su primer servicio de pasajeros.
La infraestructura reemplaza el recinto provisorio utilizado desde el terremoto de 2010, que dejó gravemente dañada la antigua estación construida en la década de 1940. El edificio posteriormente fue demolido y durante 16 años los pasajeros utilizaron instalaciones transitorias.
Ahora, Curicó vuelve a contar con un recinto ferroviario permanente, construido con una inversión de US$4,3 millones como parte del proyecto de mejoramiento del servicio Estación Central-Chillán.
¿Qué beneficio concreto tendrá para los usuarios?
El cambio más inmediato estará en las condiciones de espera y atención. La nueva estación fue diseñada para entregar mayor comodidad y seguridad a quienes utilizan los servicios ferroviarios.
Pero su impacto puede ser más amplio. El tren conecta a Curicó con otras ciudades y localidades, por lo que la infraestructura también puede favorecer los desplazamientos de personas que viajan por trabajo, estudios, trámites, actividades comerciales o turismo.
El delegado presidencial regional, Juan Eduardo Prieto, recordó que seis de las doce estaciones existentes en el tramo Estación Central-Chillán están ubicadas en el Maule, reflejando la importancia que tiene el transporte ferroviario para la región.
¿Quiénes podrían beneficiarse?
El impacto no necesariamente quedará limitado a quienes viven en Curicó. La conexión ferroviaria también es utilizada por habitantes de comunas cercanas, entre ellas Teno, Molina y Romeral.
Para estas comunidades, contar con una estación recuperada y con mejores condiciones puede facilitar el acceso al transporte ferroviario y ampliar las alternativas para trasladarse hacia otras ciudades.
El alcalde de Curicó, George Bordachar, puso además el foco en las posibilidades que abre la recuperación del recinto para el turismo y los emprendedores locales.
La estación puede convertirse así en algo más que un punto de embarque: también puede funcionar como una puerta de entrada para visitantes y como un lugar que contribuya al movimiento económico de la comuna.
¿Qué importancia tiene para el desarrollo local?
El vínculo entre transporte y desarrollo urbano es uno de los aspectos que adquiere relevancia con la puesta en marcha de la estación.
Una mayor circulación de pasajeros puede beneficiar actividades vinculadas al comercio, la gastronomía, los servicios y el turismo, especialmente cuando quienes llegan desde otras ciudades permanecen parte de su jornada en Curicó.
El desafío, en este sentido, no depende únicamente de la infraestructura ferroviaria. También requiere que la ciudad pueda aprovechar ese flujo de visitantes y conectarlo con sus atractivos, servicios y actividades productivas.
¿Hay beneficios para quienes comiencen a utilizar la estación?
Como parte de la puesta en marcha, EFE informó una promoción que contempla un 15% de descuento en el tramo de vuelta para quienes compren pasajes de ida y regreso en una misma transacción.
La promoción estará disponible los martes, miércoles y jueves de septiembre, salvo el jueves 17, y considera las combinaciones cuyo origen o destino sea Curicó.
Para los pasajeros frecuentes, esta medida puede representar un incentivo adicional para utilizar el tren durante las primeras semanas de funcionamiento de la nueva estación.
Más que recuperar un edificio
La nueva estación representa la recuperación de un espacio que había formado parte de la historia de Curicó y que quedó interrumpido tras el terremoto de 2010.
Su entrada en funcionamiento marca el cierre de una etapa de más de una década de instalaciones provisorias, pero abre también una nueva expectativa: que el transporte ferroviario contribuya a una mejor conectividad y que el movimiento de pasajeros se transforme en una oportunidad para el desarrollo de la ciudad.
Para Curicó, la estación vuelve a cumplir una función que va más allá de recibir trenes. Es un punto de conexión entre personas, comunas y actividades, y una infraestructura que puede adquirir un nuevo papel en la vida económica y turística de la ciudad





