El hogar de las Hermanas del Buen Samaritano de Molina obtuvo la resolución sanitaria que permitirá ampliar su cobertura. La autorización representa un nuevo paso para una obra marcada por el servicio y el acompañamiento a personas mayores en situación de dependencia o vulnerabilidad.
Durante años, el Hogar de las Hermanas del Buen Samaritano de Molina ha desarrollado una labor centrada en el cuidado y acompañamiento de personas mayores. Ahora, esa tarea podrá extenderse a más residentes luego de obtener la resolución sanitaria que autoriza el funcionamiento de un nuevo espacio.
La autorización fue informada por el delegado presidencial regional, Juan Eduardo Prieto, junto a la seremi de Salud, Iskra Cox, y el seremi de Desarrollo Social y Familia, Pablo Olivares.
El nuevo recinto permitirá fortalecer la atención de adultos mayores que requieren cuidados permanentes y que, por distintas circunstancias, viven en condiciones de dependencia o vulnerabilidad.
Para la comunidad religiosa que administra el hogar, la resolución marca el cierre de una etapa que comenzó con una necesidad concreta: contar con más espacio para continuar acogiendo a quienes requieren apoyo.
La directora técnica del Eleam, madre Ema Muñoz Ríos, recordó que el proyecto nació ante la falta de espacio en las instalaciones existentes y que su concreción fue posible gracias a un proceso de trabajo que se extendió en el tiempo.
“Queremos seguir, porque no hay alegría más grande que servir a los pobres con amor”, señaló la religiosa, reflejando el sentido que la congregación le ha dado a esta obra.
Los Establecimientos de Larga Estadía para Adultos Mayores (Eleam) están destinados a entregar atención integral a personas de 60 años o más que presentan algún grado de dependencia o vulnerabilidad.
Con la nueva autorización sanitaria, el hogar podrá ampliar su capacidad de atención y continuar desarrollando su labor de cuidado, acompañamiento y protección desde una perspectiva inspirada en el servicio cristiano.




