Un operativo coordinado por Aduanas y organismos públicos permitió detectar 14 puntos con mercancía de contrabando, tras fiscalizaciones realizadas en cinco comunas entre el 13 y el 16 de octubre. Las autoridades anunciaron que mantendrán acciones conjuntas para prevenir el comercio ilegal y proteger a las comunidades.
MAULE. Más de 4.700 cajetillas de cigarrillos ingresados ilegalmente al país fueron incautadas durante una serie de fiscalizaciones desarrolladas en la Región del Maule. Los procedimientos, realizados entre el 13 y el 16 de octubre, abarcaron las comunas de Talca, San Javier, Villa Alegre, Yerbas Buenas y Linares.
El operativo fue encabezado por la Aduana Regional de Talcahuano y la Seremi de Seguridad Pública, con la participación de Carabineros, la Delegación Presidencial Regional, la Seremi de Salud y el Servicio de Impuestos Internos (SII).
Las intervenciones se concentraron en domicilios, bodegas y establecimientos identificados previamente mediante labores de análisis e inteligencia. En total, se fiscalizaron 30 puntos de interés y se detectaron 14 lugares con mercancía de contrabando. Las incautaciones de cigarrillos se concretaron en Talca, San Javier y Yerbas Buenas.
La directora regional de la Aduana de Talcahuano, Katherine Ampuero Martínez, destacó la coordinación entre los servicios y el trabajo previo para identificar los lugares donde se desarrollaban posibles actividades de comercio ilícito.
Preocupación por los riesgos del comercio ilegal
Más allá de las pérdidas económicas y el incumplimiento tributario, las autoridades advirtieron que la venta de cigarrillos de contrabando representa un problema sanitario, debido a que su procedencia y composición pueden ser desconocidas y no cuentan con autorización para su comercialización en Chile.
El seremi de Gobierno y de Seguridad Pública subrogante, Hans Heyer Molina, señaló que se mantendrá el trabajo coordinado entre las instituciones para enfrentar el comercio ilegal y otras situaciones que afectan la seguridad de las familias.
La fiscalización también permitió detectar infracciones sanitarias. La Seremi de Salud inició 12 sumarios y decretó una prohibición de funcionamiento. Además, decomisó 20 kilos de medicamentos comercializados ilegalmente y tres kilos de alimentos en mal estado, encontrados en establecimientos sin las autorizaciones correspondientes.
Carabineros brindó seguridad y apoyo a los equipos fiscalizadores, mientras que el SII efectuó controles relacionados con las obligaciones tributarias y la emisión de documentos.
Las instituciones participantes buscan mantener este tipo de intervenciones para detectar la comercialización irregular, reducir los riesgos para la población y reforzar los controles sobre productos que ingresan o se venden fuera de los canales autorizados.




