El nuevo programa de rehabilitación infantojuvenil cuenta con $50 millones de financiamiento regional y reúne a profesionales de distintas especialidades. Las familias destacan el acompañamiento recibido y esperan que las atenciones tengan continuidad.
Terapias más cerca de casa: el nuevo apoyo para las familias de Rauco
Las dificultades para acceder a terapias especializadas pueden convertirse en una preocupación adicional para las familias que acompañan a niños y adolescentes con Trastorno del Espectro Autista (TEA). Los traslados, la coordinación de las atenciones y la necesidad de contar con apoyo profesional son parte de los desafíos que enfrentan durante estos procesos.
En Rauco, una nueva iniciativa busca responder a parte de esas necesidades. Se trata del Programa de Rehabilitación Infanto Juvenil del Centro Comunitario, que comenzó a funcionar con el objetivo de ampliar las atenciones y acercar los servicios especializados a las familias de la comuna.
El proyecto cuenta con $50 millones aportados por el Gobierno Regional del Maule y considera un período de ejecución entre septiembre de 2026 y agosto de 2027.
La iniciativa está dirigida a niños, niñas y adolescentes con sospecha o diagnóstico de TEA y contempla evaluación, detección temprana, intervenciones individualizadas y acompañamiento familiar. El trabajo busca fortalecer habilidades comunicativas, sociales, cognitivas y de autonomía, de acuerdo con las necesidades de cada usuario.
“Vemos que nuestra hija va avanzando día a día”
Para las familias, el valor de este tipo de programas se refleja en la posibilidad de contar con profesionales que acompañen el desarrollo de sus hijos y entreguen orientación durante el proceso.
María Ángela Quitral, madre de una niña atendida por el programa, describió la experiencia como un cambio importante para su familia.
“Este programa ha representado un cambio súper importante en la vida de nuestra pequeña. Hemos encontrado un apoyo fundamental en los profesionales y vemos que nuestra hija va avanzando día a día”, comentó.
Su testimonio refleja la importancia que las familias atribuyen al acompañamiento profesional y a la posibilidad de acceder a las atenciones dentro de su propia comuna.
Evelyn Soto también destacó la utilidad de la iniciativa y expresó su preocupación por la continuidad de las prestaciones. “De verdad, esperamos que este programa siga, porque nos sirve muchísimo”, señaló.
La continuidad es uno de los aspectos relevantes para las familias que requieren apoyo durante períodos prolongados, ya que las necesidades y los objetivos de intervención pueden cambiar a medida que los niños y adolescentes avanzan en su desarrollo.
Seis integrantes para una atención interdisciplinaria
El programa funciona con un equipo integrado por una educadora diferencial, encargada de la coordinación; un fonoaudiólogo; una psicóloga; un kinesiólogo; una terapeuta ocupacional y una funcionaria administrativa.
La combinación de especialidades permite abordar distintas áreas del desarrollo y establecer planes de intervención individualizados. Además, el financiamiento considera la ampliación de horas profesionales y la incorporación de equipamiento para fortalecer las prestaciones.
La alcaldesa de Rauco, Claudia Medina Hernández, destacó la puesta en marcha del servicio y el apoyo recibido para concretar el proyecto.
Desde el Gobierno Regional, Álvaro Retamal Benavides, jefe de la División de Desarrollo Social y Humano, valoró el respaldo de los consejeros regionales a la iniciativa.
Un desafío para la atención especializada en el Maule
Rauco es la primera comuna de la región en implementar este programa del Gobierno Regional, concebido como una alternativa que puede extenderse a otras comunas del Maule.
Su puesta en marcha permite observar cómo el financiamiento regional puede contribuir a desarrollar servicios locales para familias que necesitan atención especializada. También plantea la importancia de mantener equipos profesionales, asegurar la continuidad de las prestaciones y evaluar los resultados de las intervenciones.
Para las familias usuarias, el principal cambio está en contar con un espacio de atención más cercano y con profesionales que acompañen el desarrollo de sus hijos.
El programa inicia así una etapa de trabajo que se extenderá hasta agosto de 2027, con el propósito de fortalecer la rehabilitación infantojuvenil y reducir las barreras de acceso a las terapias en Rauco.




