Más de 80 profesionales de 24 equipos comunales del Programa Habilidades para la Vida participaron en un encuentro en Constitución. La jornada permitió conocer estrategias de apoyo socioemocional, trabajo con familias y autocuidado docente.
Constitución. ¿Cómo ayudar a los estudiantes a reconocer y regular sus emociones? ¿De qué manera involucrar a las familias en el bienestar escolar? Estas fueron algunas de las preguntas abordadas por más de 80 profesionales del Programa Habilidades para la Vida (HPV), quienes se reunieron en Constitución para compartir experiencias desarrolladas en establecimientos educacionales del Maule.
El encuentro, organizado por la Dirección Regional de la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas (Junaeb), reunió a representantes de 24 equipos comunales que trabajan en el acompañamiento socioemocional de estudiantes de primero a cuarto básico.
La jornada se realizó en la Escuela Enrique Donn Müller y permitió conocer iniciativas implementadas en Río Claro, Pelluhue y Longaví, donde los profesionales han desarrollado distintas estrategias para responder a las necesidades de sus comunidades educativas.
Experiencias desde las comunidades educativas
Desde Río Claro, el equipo presentó la sala de regulación socioemocional de la Escuela La Chispa, un espacio destinado a apoyar a los estudiantes en el reconocimiento y manejo de sus emociones.
En Pelluhue, los profesionales expusieron el trabajo que realizan con las familias y apoderados de estudiantes identificados para la Unidad de Derivación. La iniciativa se desarrolla junto con la Unidad de Convivencia Escolar en cinco establecimientos de la comuna.
Por su parte, Longaví compartió una experiencia de autocuidado docente que incorpora actividades lúdicas para favorecer el bienestar de los equipos educativos.
Las tres iniciativas fueron seleccionadas por incorporar nuevas metodologías para desarrollar los objetivos del programa, manteniendo sus lineamientos técnicos.
La directora regional (s) de Junaeb en el Maule, Norma Bravo, destacó que el encuentro permitió conocer y reflexionar sobre prácticas que contribuyen al bienestar socioemocional de los estudiantes y al fortalecimiento de las comunidades educativas.
Un espacio para compartir aprendizajes
La realización de la jornada en Constitución también buscó acercar estas instancias de intercambio a distintos territorios de la región.
Bravo explicó que la actividad, desarrollada con el apoyo del municipio local, apunta a reconocer el trabajo de los equipos comunales y dar mayor protagonismo a sus experiencias.
El encuentro permitió compartir herramientas que pueden contribuir al acompañamiento de niños y niñas, al trabajo con sus familias y al bienestar de quienes forman parte de las comunidades educativas.




