El programa del Servicio de Salud Maule cuenta con 13 unidades y más de 100 funcionarios que entregan atención médica y cuidados en los hogares. La estrategia representa el 14% de las camas de la red asistencial y permite que pacientes clínicamente estables continúen su recuperación junto a sus familias.
Recuperarse de una enfermedad sin tener que permanecer internado en un hospital es una posibilidad que cada vez más pacientes de la Región del Maule pueden tener. A través del Programa de Hospitalización Domiciliaria, los equipos de salud trasladan parte de la atención hospitalaria hasta los hogares, donde los usuarios reciben cuidados profesionales acompañados por sus familias.
Actualmente, esta modalidad aporta 350 cupos cama a la Red de Salud Maule, equivalentes al 14% del total de camas hospitalarias regionales. Además, representa un incremento del 44% al compararla con la capacidad de camas de cuidados básicos.
Andrés Reinoso, kinesiólogo gestor de la Unidad de Eficiencia Hospitalaria y referente de Hospitalización Domiciliaria del Servicio de Salud Maule, explicó que esta estrategia permite aprovechar de mejor manera la capacidad de los hospitales y disponer de camas para pacientes que necesitan atención presencial.
El programa cuenta con más de 100 funcionarios distribuidos en 13 unidades hospitalarias de la región. Los equipos están integrados por médicos, enfermeras y kinesiólogos, quienes realizan las prestaciones y el seguimiento de los pacientes en sus domicilios.
Sin embargo, uno de los aspectos que más destacan quienes reciben esta atención es el componente humano. La posibilidad de recuperarse en un ambiente familiar, acompañado por personas cercanas y con el respaldo de profesionales, representa una diferencia importante respecto de una hospitalización tradicional.
Reinoso señaló que los pacientes y sus familias participan activamente en el proceso de recuperación. Según explicó, esta modalidad permite cambiar la relación habitual con el sistema de salud: en lugar de que el paciente deba trasladarse al hospital, es el equipo sanitario el que llega hasta su domicilio.
Las prestaciones consideran atenciones equivalentes a las de una cama de cuidados básicos, aunque se adaptan a las características y necesidades de cada establecimiento. En el Hospital Regional de Talca, por ejemplo, existe un perfil de atención en salud mental, con proyecciones de ampliar su nivel de complejidad.
¿Quiénes pueden acceder al programa?
Para ingresar a hospitalización domiciliaria, los pacientes deben encontrarse clínicamente estables, contar con un diagnóstico definido y presentar una evolución favorable con el tratamiento indicado.
También es necesario que la vivienda disponga de servicios básicos, agua potable y condiciones adecuadas para la atención. Otro requisito importante es contar con un familiar, tutor o cuidador que pueda acompañar al paciente durante su recuperación.
Las derivaciones pueden realizarse desde los servicios de Urgencia, la Atención Primaria de Salud (APS) y otras unidades clínicas de la red asistencial.
De esta manera, la hospitalización domiciliaria se consolida como una alternativa que combina atención profesional, acompañamiento familiar y un uso más eficiente de los recursos disponibles en los hospitales del Maule.




