La dirigente social fue distinguida en el Premio Anual de Dirigencia Social y Comunitaria por su trayectoria y compromiso con los adultos mayores y su comunidad. Recibió el reconocimiento en el Ex Congreso Nacional, en Santiago.
La historia de Carmen Salas Rosales está ligada al trabajo comunitario y, especialmente, al acompañamiento de las personas mayores de Río Claro. Esa trayectoria tuvo un reconocimiento nacional al recibir el Premio Anual de Dirigencia Social y Comunitaria, en una ceremonia realizada en el Ex Congreso Nacional, en Santiago.
La dirigente, integrante activa del Club de Adulto Mayor Súper Senior Padre Hurtado, fue distinguida como representante de la Región del Maule por su compromiso y participación permanente en iniciativas orientadas a su comunidad.
El reconocimiento, impulsado por la División de Organizaciones Sociales (DOS) del Ministerio Secretaría General de Gobierno, reunió a dirigentes sociales de distintas regiones del país, poniendo en valor una labor que muchas veces se desarrolla de manera silenciosa y voluntaria en barrios y localidades.
Para Carmen Salas, el momento tuvo un significado especial porque, más que recibir un reconocimiento personal, lo vivió como un homenaje a las personas que han acompañado su trayectoria dirigencial.
“Cuando recibí esta noticia pensé inmediatamente en mi gente, en los adultos mayores, en mis vecinos y en todas las personas que han confiado en mí durante estos años”, señaló la dirigente, quien explicó que su motivación principal ha sido ayudar y aportar a mejorar las condiciones de vida de su comunidad.
La ceremonia también contó con la presencia del seremi de Gobierno del Maule, Hans Heyer, quien acompañó a la dirigente durante la jornada y destacó el aporte que realizan los representantes de organizaciones sociales en sus respectivos territorios.
“Hoy Río Claro y el Maule están presentes en esta ceremonia nacional gracias a una mujer que ha dedicado años de su vida a trabajar por su comunidad”, afirmó la autoridad.
Desde Río Claro, el reconocimiento representa también una valoración al trabajo que desarrollan las organizaciones comunitarias, particularmente aquellas que reúnen a personas mayores y generan espacios de participación, encuentro y apoyo.
Emocionada, Carmen Salas señaló que el premio no lo considera exclusivamente suyo. “Este premio es de todos los que han caminado conmigo durante estos años, de mi club, de mi familia y de toda la gente que me ha apoyado”, expresó.
Su reconocimiento en Santiago convierte así una trayectoria construida desde el trabajo cotidiano en Río Claro en un ejemplo del aporte que los dirigentes sociales realizan en sus comunidades.




