Longaví.– La Junta de Vigilancia del Río Longaví y sus Afluentes (JVRL) encendió las alertas ante el escenario hídrico que enfrenta la cuenca, con un déficit superior al 30% respecto de temporadas anteriores. La situación, explican, se traduce en menos agua disponible para riego y un manejo más complejo del recurso durante los meses de primavera y verano.
Menos agua en el embalse y baja acumulación de nieve
De acuerdo con los registros técnicos, el Embalse Bullileo almacena actualmente 43 millones de metros cúbicos de agua, frente a los 60 millones de su capacidad máxima. A ello se suma una preocupante disminución de nieve en la cordillera: apenas 1,56 centímetros acumulados, muy lejos de los más de 3 metros registrados en la misma fecha del año pasado.
Estos indicadores afectan directamente el caudal que alimenta ríos y canales en época de deshielo, lo que pone presión sobre la agricultura y las comunidades locales que dependen del recurso.
Voces desde la Junta de Vigilancia
“Esta temporada será especialmente desafiante. Cada gota cuenta, y es fundamental que todos tomemos medidas para preservar este recurso vital”, explicó el gerente técnico de la JVRL, reforzando el llamado a la programación responsable de cultivos y a la protección de las obras de riego.
Acciones en desarrollo
La JVRL informó que mantiene un monitoreo permanente de la calidad del agua en 50 puntos de la red hídrica, con el fin de orientar la distribución y garantizar eficiencia en el uso. También se están promoviendo iniciativas de educación ambiental, como el Concurso Escolar de Dibujo “Cuidamos las Aguas”, que convocó a estudiantes de Longaví, Retiro y Parral, además de la apertura permanente del Museo del Agua Bullileo.
Cuidado en Fiestas Patrias
De cara a las celebraciones de septiembre, cuando aumenta la visita de turistas y familias al embalse y a la ribera del río, la organización reiteró un mensaje de corresponsabilidad:
“Si vas a disfrutar de la naturaleza, recuerda llevarte tu basura y ayudar a mantener limpio nuestro río y sus alrededores. Cuidar el agua también es proteger el ecosistema que la rodea”, señalaron desde la JVRL.





