Una inversión cercana a los $300 millones permitirá mejorar aulas, patios, iluminación, ventanas y sistemas de protección frente a las condiciones climáticas. Las obras se ejecutarán mientras continúan las clases y beneficiarán a 469 estudiantes de Cauquenes.
La Escuela Aníbal Pinto de Cauquenes comenzó una nueva etapa con el inicio de un proyecto de conservación que busca renovar parte importante de sus espacios educativos. La iniciativa considera una inversión cercana a los $300 millones y contempla intervenciones en salas de clases, dependencias administrativas y áreas destinadas a la recreación de los estudiantes.
Los trabajos son financiados por el SLEP Maule Costa y se desarrollarán durante los próximos meses, manteniendo en funcionamiento las actividades académicas. Para ello se contemplan medidas de resguardo destinadas a separar las zonas de trabajo de los espacios utilizados por estudiantes y funcionarios.
Uno de los principales cambios estará en las salas de clases, donde se instalarán ventanas termopanel. Esta tecnología permite mejorar el aislamiento térmico de los recintos y contribuir a mantener temperaturas más adecuadas durante las distintas épocas del año.
El proyecto también contempla el cambio de cubierta, reposición de canaletas y bajadas de aguas lluvias, además de la renovación de sistemas de iluminación por equipos de mayor eficiencia energética.
En el patio de prebásica se instalará un piso de caucho fabricado en el lugar y nuevos juegos infantiles, con el objetivo de mejorar las condiciones de seguridad durante los períodos de recreación.
También se intervendrá el cierre perimetral del patio exterior y la reja del acceso principal, obras que buscan mejorar las condiciones de seguridad del establecimiento.
Actualmente, la Escuela Aníbal Pinto cuenta con 469 estudiantes, desde prekínder hasta octavo básico, quienes desarrollan sus actividades bajo el régimen de Jornada Escolar Completa.
La renovación representa además un cambio en las condiciones cotidianas en que se desarrolla el proceso educativo. Más allá de la infraestructura, contar con aulas con mejores condiciones térmicas, iluminación adecuada y espacios de recreación seguros forma parte del entorno en que los estudiantes desarrollan sus aprendizajes.
De acuerdo con la planificación informada, las obras deberán estar terminadas antes de finalizar el año, permitiendo que la comunidad educativa pueda comenzar el próximo período con los espacios renovados.





