“La sanción ya no es solo castigo, también es oportunidad”
En una jornada marcada por el diálogo interinstitucional y la reflexión sobre los desafíos de la justicia juvenil, un grupo de jueces del Juzgado de Garantía de Curicó visitó el Centro de Internación Provisoria e Internación en Régimen Cerrado (IP-IRC) de Talca, dependiente del Servicio Nacional de Reinserción Social Juvenil. El objetivo: conocer en terreno el modelo que se está implementando en la Región del Maule para acompañar los procesos de adolescentes en conflicto con la ley.
Durante la visita, los magistrados recorrieron distintas áreas del recinto —aulas, talleres, casas, zonas comunes y la enfermería—, observando directamente las condiciones en que los jóvenes viven y se forman mientras cumplen sus sanciones. La actividad permitió un intercambio técnico con los equipos profesionales del centro, abordando criterios de trabajo, metodologías de intervención y experiencias concretas.
María Belén Aguilera, directora regional del Servicio de Reinserción Social Juvenil, fue una de las encargadas de guiar la jornada y explicó que el nuevo modelo considera como eje el vínculo con el territorio de origen de cada joven:
“Ahora, el seguimiento judicial no lo realiza el tribunal del lugar de cumplimiento de la sanción, sino el del domicilio del joven. Eso permite que las decisiones judiciales estén mucho más conectadas con su realidad y su entorno. Esta visita es clave para afianzar ese enfoque de derechos”.
Uno de los participantes de la jornada fue el juez Jorge Valenzuela Navarro, del Tribunal de Garantía de Curicó, quien valoró la instancia no solo por el aprendizaje técnico, sino también por el impacto personal:
“Nos sorprendió positivamente la infraestructura y, sobre todo, el enfoque que tiene el centro. Vimos una preocupación genuina por la reinserción. Como jueces, esto nos permite entender que una sanción no solo debe significar castigo, sino también la posibilidad de que un joven se reconstruya y retome otro camino”.
El magistrado también destacó la relevancia del trabajo colaborativo:
“Poder conversar con los equipos, ponerles rostro a las personas que están a cargo de este proceso, nos ayuda a mejorar la coordinación, disminuir tiempos y evitar burocracias. Esa conexión hace que todo el sistema funcione de mejor manera y en beneficio directo de los jóvenes”.
Cabe señalar que el Servicio Nacional de Reinserción Social Juvenil comenzó a operar en enero de 2025 en la Macrozona Sur, siendo una de las reformas más relevantes del sistema penal juvenil de los últimos años. Su implementación busca prevenir la reincidencia y contribuir a una justicia más especializada, basada en la restitución de derechos y el acompañamiento integral.
Con este tipo de visitas, se pretende no solo fortalecer la relación entre los actores judiciales y técnicos, sino también avanzar hacia una justicia juvenil más efectiva y humana.





