En el corazón de Talca, la sede de la Junta de Vecinos Francisco Antonio Encina vivió un día especial: fue reconocida oficialmente como el espacio número 100 que se suma a la Red Nacional de Espacios para Organizaciones Sociales, una iniciativa del Ministerio Secretaría General de Gobierno a través de su División de Organizaciones Sociales (DOS).
Este hito, encabezado por el Director (s) de la DOS, Nicolás Hurtado Acuña, y la Seremi de Gobierno del Maule, Nataly Rojas Seguel, no solo fortalece el trabajo comunitario, sino que abre nuevas oportunidades para vecinos, adultos mayores y agrupaciones locales que necesitan un lugar digno donde reunirse, capacitarse y planificar proyectos.
“En muchos territorios escuchamos la misma necesidad: las organizaciones no tienen dónde reunirse. Con este espacio abrimos las puertas a que más agrupaciones puedan acceder a un lugar con la infraestructura necesaria”, destacó Hurtado durante la ceremonia.
La Red ya cuenta en el Maule con otros tres puntos disponibles: en la Delegación Presidencial Provincial de Linares, la Seremi de Energía en Talca y la Junta de Vecinos La Florida. Estos espacios se utilizan para talleres, capacitaciones, encuentros vecinales y actividades recreativas, especialmente para adultos mayores y dirigentes comunitarios.
Para la presidenta de la junta, Claudia Hernández Castro, este reconocimiento es un impulso:
“Para nosotros esto más que nada es un reconocimiento, un incentivo para seguir trabajando por nuevas metas y proyectos para la comunidad. Queremos que este espacio sirva para todos: desde nuestros adultos mayores que participan en talleres, hasta los jóvenes que se suman a iniciativas barriales”.
La Seremi Nataly Rojas resaltó que este es un paso concreto para fortalecer el tejido social:
“Nos sentimos orgullosos de que en Talca tengamos esta junta de vecinos que por años ha abierto sus puertas. Hoy, con este sello, forman parte de una red que sabemos aprovecharán al máximo”.
Integrarse a la red implica adherir al sello del Ministerio, lo que asegura que cada inmueble esté disponible y equipado para responder a las necesidades de quienes trabajan a diario por el bienestar de su barrio.
En palabras simples: más que un espacio físico, este es un punto de encuentro para soñar y construir comunidad.





