El Hospital Regional de Talca habilitó dos nuevos espacios de aislamiento oncológico pediátrico, aumentando de cuatro a seis las salas destinadas a pacientes que requieren tratamientos de alta complejidad.
Para una familia que acompaña a un niño durante un tratamiento contra el cáncer, contar con un espacio adecuado para permanecer hospitalizado puede marcar una diferencia en medio de un proceso exigente. En el Hospital Regional de Talca (HRT), esa capacidad aumentó de cuatro a seis salas de aislamiento oncológico pediátrico, destinadas a niños y niñas que requieren atención especializada.
La ampliación fue posible mediante un trabajo conjunto entre el hospital y la Corporación Ven y Ayúdame, que financió las obras de habilitación a través de un convenio de cooperación. El recinto, en tanto, reorganizó parte de sus dependencias para disponer del espacio necesario, con participación de las unidades de Paciente Crítico Pediátrico y Paciente Crítico Neonatal.
La directora del HRT, Patricia Sandoval, valoró el resultado y destacó los 22 años de colaboración con la corporación. Para el hospital, una de las principales consecuencias de contar con mayor capacidad es que los pacientes puedan recibir tratamiento en la región, evitando traslados fuera del Maule.
Una necesidad que creció
El aumento de salas responde también a una demanda concreta. El médico jefe del Servicio de Hematología y Oncología Pediátrica, doctor Gonzalo Muñoz Silva, explicó que en el Maule se registran entre 35 y 40 casos de cáncer infantil al año y que una parte importante requiere hospitalización.
Con cuatro salas, los diagnósticos, tratamientos y eventuales complicaciones podían coincidir en el tiempo y superar la capacidad disponible. Los nuevos espacios permiten ampliar los cupos y sostener la atención de los pacientes que necesitan aislamiento durante sus tratamientos.
Las salas cuentan con sistemas destinados a disminuir los riesgos de infección y permiten acompañar distintas etapas del proceso, desde la sospecha diagnóstica y la confirmación del cáncer hasta la quimioterapia y el manejo de complicaciones.
Un lugar también para las familias
La ampliación no solo tiene una dimensión clínica. Para las familias, la hospitalización puede extenderse durante períodos complejos, haciendo que las condiciones del espacio tengan un impacto cotidiano.
Deisy Faúndez, madre de Víctor, paciente que se encuentra en tratamiento, viaja desde Constitución a Talca para acompañar a su hijo. Para ella, disponer de un sillón, baño y ducha dentro del espacio de hospitalización facilita la permanencia durante el tratamiento.
“Nos sentimos como nuestra segunda casa”, relató.
La Corporación Ven y Ayúdame también ha desarrollado otras acciones de apoyo a las familias, entre ellas asistencia directa, una sala de acogida y actividades recreativas para los niños y niñas durante sus tratamientos.
Para Pilar Vicuña, directora ejecutiva de la entidad, la ampliación de las salas representa uno de los proyectos más relevantes de la colaboración con el hospital. El resultado es una infraestructura que busca responder a una necesidad sanitaria, pero también entregar mejores condiciones para quienes deben permanecer junto a sus hijos durante una hospitalización.
Con seis salas disponibles, el HRT amplía su capacidad para atender oncología pediátrica en el Maule y refuerza una red de apoyo que involucra a equipos clínicos, familias y organizaciones de la sociedad civil.





