El Plan de Emergencia Habitacional, impulsado por el Ministerio de Vivienda y Urbanismo, avanza a paso firme en la Región del Maule. Según el último balance entregado por la cartera, la zona ya superó su meta regional con un 126% de cumplimiento, lo que la ubica entre las regiones con mayor progreso del país junto a Ñuble, Biobío, La Araucanía y Magallanes.
En conversación sobre este logro, el ministro de Vivienda y Urbanismo, Carlos Montes, destacó la importancia de lo alcanzado en el territorio:
“El Maule ha sobrepasado la meta que nos habíamos propuesto. Esto significa que son miles de familias que hoy cuentan con una solución habitacional y que ven mejorar de manera concreta sus condiciones de vida. Nuestro compromiso es seguir trabajando con la misma fuerza, porque aún quedan muchas personas que esperan una vivienda digna”.
El avance de la región se da en un contexto nacional en que el plan ya alcanza más del 80% de cumplimiento de la meta presidencial de entregar 260 mil viviendas durante el actual periodo de gobierno.
Desde el Maule, familias beneficiarias han valorado el impacto que esta política pública está teniendo en su día a día. María González, vecina de San Clemente, compartió su experiencia:
“Llevábamos más de diez años esperando una solución. Hoy podemos decir que tenemos una casa propia donde criar a nuestros hijos con tranquilidad. No es solo un techo, es seguridad y esperanza para el futuro”.
El ministro Montes también reconoció que el camino no ha estado exento de dificultades, especialmente por la crisis que afectó al sector de la construcción tras la pandemia. Sin embargo, enfatizó que las medidas implementadas han permitido avanzar:
“Fue necesario trabajar con los gremios, mejorar subsidios y abrir nuevas alternativas de acceso a la vivienda. En el Maule, esto ha significado no solo entregar casas, sino también fortalecer la economía local, generando empleo y reactivando la construcción”.
Con este hito, la Región del Maule se posiciona como un ejemplo del esfuerzo conjunto entre autoridades, municipios y comunidades, mostrando que los avances en vivienda no solo se miden en cifras, sino también en historias de familias que logran acceder a un hogar digno.




