Cerca de 50 participantes finalizaron un proceso de formación orientado a potenciar su independencia económica, el emprendimiento y el desarrollo personal.
Con emoción, reconocimiento y nuevos desafíos por delante, 50 mujeres de sectores urbanos y rurales de Curepto culminaron su participación en una nueva versión del Programa Mujeres Jefas de Hogar, iniciativa que busca fortalecer la autonomía económica y ampliar las oportunidades de desarrollo de las participantes.
La ceremonia de egreso permitió destacar el camino recorrido durante el año por mujeres que compatibilizan responsabilidades familiares, laborales y comunitarias, y que decidieron incorporarse a un proceso de formación destinado a fortalecer sus capacidades para desenvolverse con mayor independencia económica.
A través del programa, las participantes accedieron a talleres, capacitaciones y espacios de acompañamiento enfocados en empleabilidad, emprendimiento, desarrollo personal y generación de redes de apoyo. Las herramientas entregadas buscan favorecer la inserción laboral, impulsar iniciativas económicas propias y fortalecer la confianza para asumir nuevos desafíos.
La directora regional de SernamEG Maule, Ana Cecilia Retamal, destacó que este tipo de programas permiten ampliar las oportunidades de las mujeres para desarrollar actividades productivas y tomar decisiones sobre sus proyectos de vida y los de sus familias.
Desde el municipio de Curepto también valoraron el compromiso demostrado por las participantes, especialmente considerando las dificultades de traslado que enfrentan muchas mujeres de sectores rurales. Según señalaron, la constancia y el interés por aprender fueron factores clave para completar el proceso.
Las propias egresadas coincidieron en que la experiencia les permitió adquirir conocimientos, compartir experiencias y fortalecer la confianza en sus capacidades. Varias destacaron que hoy cuentan con más herramientas para emprender, incorporarse al mundo laboral o impulsar proyectos que contribuyan a mejorar su calidad de vida.
Más allá de la capacitación, la iniciativa permitió crear espacios de encuentro entre mujeres con distintas historias y realidades, fortaleciendo redes de apoyo que continúan más allá del cierre del programa.
La ceremonia marcó el término de una etapa de aprendizaje, pero también el inicio de nuevos desafíos para mujeres que buscan seguir avanzando hacia una mayor autonomía económica y personal.





