Estudiantes de Colbún participaron en un programa que les entregó herramientas para reconocer emociones, mejorar la convivencia y enfrentar desafíos cotidianos.
Aprender a gestionar las emociones, resolver conflictos y fortalecer la confianza personal son habilidades que pueden marcar diferencias importantes en la vida de niños y jóvenes. Con ese objetivo, 16 estudiantes de Colbún culminaron su participación en los talleres del Programa Habilidades para la Vida (HPV), impulsado por Junaeb y desarrollado en conjunto con el municipio local.
La ceremonia de cierre se realizó en la Escuela Néstor del Campo Arzola, instancia en la que se reconoció el compromiso y la participación de los alumnos que formaron parte de este proceso formativo centrado en el desarrollo socioemocional.
Durante los talleres, los estudiantes trabajaron en aspectos fundamentales para su crecimiento personal, aprendiendo a identificar y expresar emociones, fortalecer la convivencia con sus compañeros, enfrentar situaciones complejas de manera constructiva y desarrollar habilidades que pueden acompañarlos a lo largo de su vida.
El alcalde de Colbún, Pablo Muñoz, destacó que la iniciativa permitió que profesionales del área psicosocial acompañaran a los estudiantes en distintas etapas de su formación. Según explicó, este tipo de programas contribuye al bienestar emocional y al desarrollo integral de niños, niñas y adolescentes.
Por su parte, el director regional de Junaeb Maule, Patricio Uribe, valoró el esfuerzo demostrado por los participantes, señalando que las herramientas adquiridas les permiten comprender mejor sus emociones y fortalecer sus relaciones con los demás.
El Programa Habilidades para la Vida se desarrolla en 13 establecimientos educacionales de la comuna, alcanzando a más de 2.400 estudiantes desde prekínder hasta octavo básico. Su propósito es generar entornos escolares más saludables y entregar herramientas que ayuden a los estudiantes a enfrentar los desafíos propios de la vida escolar y personal.
Tanto Junaeb como el municipio destacaron la importancia del trabajo conjunto con las familias y las comunidades educativas para seguir fortaleciendo espacios seguros y de apoyo para el desarrollo de los estudiantes.




