Un proyecto de arborización del Programa Regional de Empleo permitió recuperar un espacio público y convertirlo en una nueva área verde para la comunidad de Longaví.
Un espacio renovado para el barrio
LONGAVÍ.– Lo que antes era un terreno eriazo utilizado como cancha informal, hoy se presenta como una plaza renovada y arbolada. Villa Esmeralda inauguró un nuevo pulmón verde gracias al trabajo desarrollado por el Programa Regional de Empleo (PRE), ejecutado por CONAF con financiamiento del Gobierno Regional del Maule.
La intervención incluyó la plantación de 40 árboles nativos, instalación de protecciones, mejoras en juegos infantiles, marcación de áreas, limpieza del entorno y una malla atrapa balones. Todas estas tareas fueron realizadas por una cuadrilla compuesta íntegramente por mujeres contratadas por el PRE.
Las voces del territorio y sus autoridades
El gobernador del Maule, Pedro Pablo Álvarez-Salamanca, valoró el impacto del programa en los barrios.
“Este programa no solo entrega oportunidades laborales, sino que deja obras concretas que mejoran el entorno y la calidad de vida. Villa Esmeralda cuenta hoy con un espacio recuperado gracias al esfuerzo conjunto de las instituciones y de la comunidad”, señaló.
En la ceremonia, el administrador regional Luis Verdejo, quien asistió en representación del gobernador, destacó la proyección del trabajo ambiental en la región.
“Llevamos años desarrollando este programa junto a CONAF. Hemos contratado a más de dos mil personas y hoy queremos ir un paso más allá, impulsando bosques urbanos y aumentando la presencia de árboles en plazas y sectores poblacionales”, indicó.
Desde la Delegación Provincial de Linares, la delegada Aly Valderrama relevó el carácter comunitario del proyecto:
“Es un esfuerzo intersectorial. Fueron seis mujeres del PRE quienes se dedicaron a transformar este espacio. Pasó de ser un sitio vacío a una plaza con más de 40 árboles nativos que aportan sombra, biodiversidad y encuentro”, afirmó.
Un compromiso colectivo por el entorno
El alcalde de Longaví, Jaime Briones, destacó que el proyecto marca un sello verde en el programa de este año.
“La recuperación de espacios públicos y la plantación de árboles nativos generan un valor agregado para los vecinos. Es significativo que sean ellos mismos quienes ayudan a dar vida a estas áreas verdes”, apuntó.
La directora regional de CONAF, María Isabel Florido, resaltó tanto el aporte ambiental como el social del trabajo realizado.
“Este programa diversifica el quehacer institucional y nos permite mejorar la vida de las personas entregando empleo y creando lugares más agradables. Aquí había solo dos árboles; hoy el sector cuenta con cerca de cincuenta, en su mayoría nativos”, señaló.
Durante la actividad se firmó una carta compromiso entre el municipio, el Gobierno Regional, CONAF y la comunidad para asegurar el cuidado futuro del área verde. También se instaló un tótem informativo sobre el proceso de arborización y sus beneficios ecológicos.
Un cierre simbólico
La jornada concluyó con una plantación simbólica realizada en el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, reafirmando el llamado a construir comunidades más seguras, inclusivas y con mayores oportunidades para todas.





