Autoridades y productores coordinan medidas sanitarias tras la detección del virus H5N1 en aves silvestres, con énfasis en la prevención y la información a agricultores de la región.
La aparición de nuevos casos de influenza aviar en aves silvestres encendió las alertas sanitarias en la Región del Maule. Frente a este escenario, la Mesa Avícola del Maule se reunió en Talca para revisar la situación epidemiológica y fortalecer las acciones preventivas dirigidas a los productores de aves.
Durante la jornada se analizaron los recientes hallazgos del virus Influenza Aviar H5N1 en tres ejemplares juveniles de cisne coscoroba detectados en el sector El Colorado de la comuna de San Clemente. El caso fue confirmado por los equipos técnicos el pasado 7 de marzo y se suma a otras detecciones registradas en el país, incluyendo aves silvestres en el Humedal El Yali y aves de traspatio en la localidad de El Melón.
Ante este escenario, las instituciones participantes intensificaron las acciones de comunicación hacia el mundo rural, considerando que la crianza de aves de corral es una práctica extendida en distintas zonas agrícolas del Maule. El objetivo es que pequeños y medianos productores adopten medidas de prevención que reduzcan el riesgo de contagio en sus planteles.
Entre las recomendaciones difundidas se encuentra la inscripción de los predios en el Servicio Agrícola y Ganadero para obtener el Rol Único Pecuario (RUP), registro que permite identificar las explotaciones avícolas del país y acceder a eventuales compensaciones en caso de brotes sanitarios.
Especialistas también insistieron en reforzar las prácticas de bioseguridad en los criaderos. Entre ellas destacan mantener las aves confinadas para evitar contacto con especies silvestres, proteger las fuentes de agua y alimento, instalar pediluvios en el acceso a los gallineros y asegurar la limpieza constante de equipos y utensilios.
La instancia regional reúne a representantes del sector público y privado vinculados al rubro avícola, incluyendo organismos técnicos como el Instituto de Desarrollo Agropecuario, el Servicio Agrícola y Ganadero y organizaciones de productores. Su trabajo se complementa con la mesa técnica nacional coordinada por el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres, que monitorea la evolución de la enfermedad y define las estrategias de vigilancia a nivel país.
Desde el sector agrícola señalan que la clave para evitar la propagación del virus está en la prevención temprana y en la colaboración entre autoridades, técnicos y productores. En una región donde la avicultura forma parte de la economía rural y de la producción familiar, mantener informada a la comunidad es considerado un factor fundamental para proteger tanto la actividad productiva como la sanidad animal.





