El Servicio Nacional de Capacitación y Empleo (SENCE) en la región del Maule entregó su cuenta pública 2024, donde se dio a conocer que 157.853 personas fueron beneficiadas a través de programas y cursos orientados a fortalecer la empleabilidad.
La actividad fue encabezada por el director regional, Óscar Morales Mejías, junto a autoridades regionales y representantes de sindicatos, gremios, empresas y organizaciones sociales. La jornada estuvo marcada por testimonios de beneficiarios y por el detalle de los avances logrados mediante el Plan Maule, iniciativa que ha priorizado sectores como la pesca artesanal, el área maderera forestal y la agricultura familiar campesina.
Entrevista a Óscar Morales, director regional de SENCE Maule
– Director, ¿cuál es el principal balance del trabajo realizado en 2024?
“El año pasado logramos beneficiar a más de 157 mil personas, lo que nos llena de orgullo porque detrás de cada número hay una historia de superación. El 64 % de las beneficiadas fueron mujeres y el 36 % hombres, lo que muestra también el enfoque inclusivo que buscamos mantener”.
– ¿Qué rol cumplió el Plan Maule en este resultado?
“El Plan Maule fue clave. En la pesca artesanal tuvimos una inversión histórica en capacitación de oficios para la reconversión laboral de trabajadores y trabajadoras, con 22 cursos desde Lipimávida hasta Curanipe. También capacitamos a sindicatos madereros en Constitución y alrededores, y a trabajadoras temporeras de Linares, dándoles herramientas para ampliar sus oportunidades laborales”.
– ¿Hubo avances en grupos con mayores dificultades de inserción laboral?
“Sí, y eso es algo muy valioso. Por primera vez trabajamos con jóvenes del Servicio de Reinserción Juvenil, ofreciéndoles cursos de soldadura o manejo de grúa horquilla. Además, iniciamos un piloto con comunidades indígenas en conjunto con CONADI, con capacitaciones que integran la interculturalidad y la identidad cultural. Es un paso hacia una empleabilidad más inclusiva”.
– ¿Qué otros logros destacaría?
“Capacitamos a 120 nuevos conductores profesionales con licencias A-3 y A-5 en alianza con la Seremi de Transportes. Y ya tenemos planificado que en 2025 y 2026 será un número similar de mujeres las que podrán formarse para conducir microbuses eléctricos, en coordinación con el Gobierno Regional. Además, potenciamos la Mesa Regional de Inclusión Laboral, realizamos 15 ferias laborales con más de 20 mil ofertas de empleo y apoyamos 13.799 colocaciones a través de las OMIL”.
– ¿Cómo evalúa el rol de la colaboración público-privada?
“Ha sido fundamental. Contamos con el apoyo de 40 organizaciones que integran el COSOC, uno de los consejos más numerosos de la región. Y también destaco el aporte de empresas como CINDER, que desarrolla simuladores formativos de última tecnología, herramientas que hoy son indispensables en la capacitación. Todo esto nos ha permitido llegar incluso a comunas pequeñas y alejadas, donde muchas veces los programas no llegaban. Ahí está el verdadero sentido de descentralizar el acceso a oportunidades”.





