TALCA. – Entre miradores, senderos y la presencia activa de la comunidad, la Municipalidad de Talca, junto a la FAO (ONU) y CONAF, dio inicio a la reforestación de su Bosque Municipal con la plantación de 7.500 árboles nativos de bajo consumo hídrico. La actividad reunió a vecinos, ciclistas, corredores y organizaciones medioambientales que ven en este proyecto una oportunidad para rescatar un espacio natural clave de la ciudad.
El alcalde Juan Carlos Díaz expresó la motivación detrás de esta iniciativa:
“El Cerro La Virgen ha cambiado mucho en su uso a lo largo de los años. Hoy es un lugar deportivo y recreativo, pero necesitamos devolverle su valor ecológico. Recuperar flora y fauna es esencial, y junto con ello buscamos generar accesibilidad universal y nuevos espacios para la comunidad”.
Un trabajo conjunto por la restauración ecológica
La plantación de especies como mayu, huingán, maitén, quillay, azara y madroño cubrió 15 hectáreas de las 72,5 que forman el Bosque Municipal. El proyecto no se limita a plantar, sino que contempla un acompañamiento técnico por dos años para asegurar el crecimiento de los árboles y la consolidación de un ecosistema sustentable.
El especialista del proyecto +Bosques de FAO, César Sepúlveda, explicó el impacto de esta acción:
“Aquí no solo se recupera un espacio público de Talca, también se contribuye directamente a la mitigación y adaptación al cambio climático. Este bosque se convertirá en un ejemplo de cómo la naturaleza puede convivir con la vida urbana”.
Por su parte, la directora regional de CONAF, María Isabel Florido, destacó la importancia del trabajo conjunto:
“Este es un verdadero cambio cultural en el uso de este pulmón verde. Son 7.500 árboles que no solo simbolizan reforestación, sino un compromiso compartido entre instituciones y comunidad”.
La mirada del Concejo Municipal y la comunidad
El concejal Cristofer Moller subrayó la visión a futuro:
“Este es solo un puntapié inicial. Queremos recuperar completamente el bosque municipal y seguiremos trabajando para conseguir los recursos necesarios”.
Mientras que su par, Melania Moya, valoró el avance de un sueño largamente esperado:
“Venimos soñando con reforestar este bosque desde el concejo pasado. Qué mejor que hacerlo con especies nativas que devuelven vida al lugar”.
La concejal Paula Retamal agregó una mirada estratégica:
“Esta acción está alineada con la visión de ciudad que queremos, una Talca más verde, sustentable y preparada para los desafíos ambientales”.
Un bosque para el futuro
La restauración ecológica es parte del Plan de Acción Comunal de Cambio Climático (PACCC), aprobado recientemente, que busca transformar a Talca en una ciudad resiliente. Además, el municipio avanza en el diseño del Parque Bosque Municipal, un espacio urbano-natural que combinará senderos, miradores, accesibilidad universal, vivero y un centro de difusión ambiental.
En palabras simples, el proyecto es más que reforestación: es una invitación a que la comunidad se reencuentre con la naturaleza, fortalezca su identidad local y se prepare frente al cambio climático con acciones concretas.





