INACAP Talca premió a los mejores panaderos de la ciudad en un concurso que destacó sabor, técnica y tradición. El pan de pascua de Carolina Ávila fue elegido como el mejor por un jurado experto.
El pan de pascua que conquistó Talca: la historia detrás del sabor elegido por INACAP
En la cocina de Talca el aroma a especias, miel y frutas confitadas anuncia cada año la llegada de diciembre. Pero esta vez, ese perfume tradicional tomó un rumbo especial: el Área de Gastronomía de INACAP Sede Talca dio a conocer al ganador del concurso que busca reconocer el mejor pan de pascua de la ciudad, un certamen que se ha transformado en una vitrina fundamental para emprendedores locales.
La gran ganadora fue Carolina Ávila, creadora de Dulce Caro, una panadería ubicada en Lircay donde la mezcla de tradición y dedicación se siente en cada preparación. Su pan de pascua fue elegido como el mejor entre numerosos competidores, seguido por Maribel Eyzaguirre en segundo lugar y María Elena Contreras en el tercero.
La receta que enamoró al jurado
La competencia reunió a emprendimientos y panaderías que sometieron sus productos a una evaluación rigurosa: gramaje, color, textura, aroma y sabor, además de la presentación general del pan de pascua. El jurado —compuesto por chefs y académicos como Solange Rojas, Mario Hartman, Carmen Paz Henríquez y Javier Oliva— analizó cada muestra con técnica profesional y un paladar entrenado.
Para Hartman, docente y chef, la clave del buen pan de pascua está en el equilibrio:
“Buscamos textura, humedad y armonía entre especies, frutos secos y confitados. Cuando todo se encuentra en una mezcla perfecta, el resultado se nota al primer bocado”, explicó.
Una emprendedora que transforma su oficio en oportunidad
Carolina Ávila recibió el reconocimiento con emoción y humildad, consciente del impacto que este premio puede significar para su negocio.
“Es un orgullo tremendo ganar. Este premio llega justo cuando estoy ampliando mi emprendimiento; ya soy una Pyme. Además del pan de pascua, preparo coctelería dulce y salada y realizo despachos. Esto me impulsa a seguir creciendo”, comentó.
Para INACAP, ese impacto es precisamente uno de los objetivos del concurso. La directora del Área de Gastronomía, Roxana Ponce, destacó que desde 2022 esta iniciativa busca levantar y visibilizar a pequeños productores:
“Hemos visto que después de obtener este reconocimiento, las ventas de los ganadores suben considerablemente. Por eso adelantamos el concurso este año: queremos que emprendedoras y emprendedores fortalezcan su comercialización en plena temporada navideña”, señaló.
Un pan con historia que cruza siglos
El pan de pascua no es solo un producto estacional; es una tradición que viaja en el tiempo. Su origen se remonta a más de 700 años en Naumburgo, Alemania, donde se preparaba el Atollen, un pan de Cristo con levadura y mazapán. Con el paso de los siglos se incorporaron frutos secos, miel y especias, dando origen a lo que más tarde se conocería como pannetone.
A Chile llegó hace aproximadamente 150 años, transformándose en parte fundamental de las celebraciones navideñas y en un infaltable para acompañar ponches y el clásico cola de mono.
Talca celebra su tradición culinaria
Con un jurado exigente, un público expectante y emprendedores que ponen sus manos y su historia en cada receta, el concurso de INACAP se consolida como un espacio donde el patrimonio culinario local toma protagonismo.
Este 2025, Talca ya tiene a su pan de pascua favorito: uno nacido de la paciencia, el oficio y el cariño de una emprendedora que encontró en la Navidad una oportunidad para crecer.





