La conmemoración del Día de la Cocina Chilena reunió a autoridades, estudiantes y emprendedores en torno a las tradiciones culinarias del Maule, destacando el valor de los productos locales, el aporte de las pymes y el crecimiento económico ligado a la gastronomía y las costumbres criollas.
Las tradiciones culinarias y las costumbres criollas del campo maulino fueron protagonistas durante la celebración del Día de la Cocina Chilena en la Mall GO Florida, actividad organizada junto a INACAP sede Talca, que reunió a autoridades, estudiantes, emprendedores gastronómicos y público general en torno a la identidad alimentaria del país.
La jornada puso en valor las raíces culinarias del Maule, donde la cocina típica sigue siendo un elemento fundamental de la vida cotidiana y de la economía local. Preparaciones tradicionales como el mariscal maulino, el arrollado, el arroz con leche y la torta de hojarasca fueron parte de las clases magistrales realizadas durante el encuentro, mostrando recetas que han pasado de generación en generación en familias campesinas y urbanas.
Estas preparaciones no solo representan una herencia cultural, sino también una oportunidad de desarrollo para pequeños emprendedores y pymes que han encontrado en la gastronomía una fuente de sustento y crecimiento económico. Productos como vinos artesanales, chicharrones, pebre a la piedra, quesos campesinos y dulces tradicionales forman parte de la oferta que identifica a la región y que cada vez gana mayor presencia en ferias, restaurantes y mercados locales.
Durante la actividad, la vicerrectora de INACAP sede Talca, Soledad Schott, destacó la importancia de formar nuevas generaciones de técnicos y profesionales vinculados a la gastronomía, señalando que el rescate de recetas tradicionales permite fortalecer la identidad cultural y abrir oportunidades laborales para jóvenes interesados en el rubro culinario.
Por su parte, el gobernador regional del Maule y presidente de la Corporación Regional de Desarrollo Productivo, Pedro Pablo Álvarez-Salamanca, valoró el rol que cumplen las tradiciones gastronómicas en el desarrollo territorial. En su intervención, subrayó que el fortalecimiento de la cocina chilena y de los productos locales permite impulsar la economía regional, especialmente a través del trabajo de pequeños productores y emprendedores que mantienen vivas las costumbres criollas.
El encuentro también contó con la participación de autoridades regionales como la consejera regional Paola Guajardo, el consejero regional Patricio Domínguez, la seremi del Deporte Francisca Mardones y el seremi de Justicia Cristián Rojas, entre otras autoridades invitadas, quienes coincidieron en la relevancia de promover instancias que rescaten el patrimonio gastronómico y apoyen el crecimiento de las economías locales.
En el Maule, la cocina criolla mantiene una estrecha relación con la producción agrícola y ganadera, base histórica del desarrollo regional. Ingredientes como el trigo, el maíz, las carnes de cerdo y vacuno, las legumbres y las frutas de estación son parte esencial de platos tradicionales como la cazuela, las empanadas, el pastel de choclo y los porotos granados, que siguen presentes en celebraciones familiares, fiestas costumbristas y ferias rurales.
El crecimiento de las pymes gastronómicas ha permitido que muchas de estas recetas tradicionales se transformen en productos comercializables, generando empleo y fortaleciendo la economía regional. Emprendedores locales han diversificado su producción incorporando innovaciones en la presentación y conservación de alimentos, lo que ha permitido ampliar su alcance hacia nuevos mercados y potenciar el turismo gastronómico.
Asimismo, el desarrollo de la formación técnica en gastronomía ha sido clave para profesionalizar el sector, mejorando estándares de calidad y fortaleciendo la identidad culinaria local. Estudiantes y docentes participaron activamente en la elaboración de platos típicos, demostrando habilidades que reflejan el vínculo entre tradición y aprendizaje formal.
La celebración del Día de la Cocina Chilena dejó en evidencia que la gastronomía no solo es una expresión cultural, sino también una herramienta de desarrollo económico y social. El rescate de las costumbres criollas y el impulso a los productos locales continúan posicionando al Maule como una región donde la tradición y el emprendimiento se combinan para fortalecer la identidad y abrir nuevas oportunidades para sus comunidades.




