Los municipios del Maule podrán acceder a una modalidad simplificada de postulación para financiar acciones como retiro de escombros, despeje de caminos, limpieza de espacios públicos y recuperación de servicios básicos.
Tras los daños provocados por el sistema frontal que afectó a distintas comunas del Maule, la Subsecretaría de Desarrollo Regional y Administrativo (Subdere) habilitó una modalidad de Postulación Simplificada por Catástrofe, destinada a acelerar el acceso de los municipios a recursos para atender las principales necesidades surgidas durante la emergencia.
La medida busca reducir los tiempos de tramitación para que las municipalidades puedan ejecutar con mayor rapidez trabajos destinados a recuperar espacios públicos, facilitar la conectividad y restablecer condiciones básicas para las comunidades afectadas.
Entre las acciones que podrán ser financiadas se encuentran el retiro de escombros, despeje y limpieza de caminos, recuperación de espacios públicos, arriendo de maquinaria, utilización de camiones aljibe y limpiafosas, contratación de mano de obra y adquisición de implementos necesarios para asegurar el acceso al agua potable y condiciones de saneamiento.
La modalidad corresponde a una versión simplificada del Programa de Mejoramiento Urbano y Equipamiento Comunal (PMU), para iniciativas de hasta 2.500 UTM. La definición de las obras corresponde a cada municipio, de acuerdo con los daños y necesidades que presente su territorio.
Desde la Subdere Maule explicaron que el objetivo es facilitar una respuesta más rápida durante la etapa de recuperación. “Las obras asociadas a la catástrofe las define libremente cada municipio en base a sus necesidades”, señaló el encargado regional de la institución, Francoly Bravo.
En paralelo, los proyectos de reposición permanente de infraestructura pública, como reparación de veredas, bacheos y otras obras similares, deberán continuar mediante el procedimiento regular del PMU y con los antecedentes técnicos correspondientes.
La disponibilidad de esta modalidad representa una herramienta para que los municipios puedan priorizar las necesidades más urgentes de sus comunidades y avanzar en la recuperación de sectores que resultaron afectados por el evento climático.




