Molina, septiembre de 2025. – Con sirenas, campanas y la alerta SAE, vecinos y vecinas del sector turístico de Radal Siete Tazas participaron activamente en un simulacro de evacuación ante una eventual emergencia volcánica. La jornada incluyó a la comunidad residente, estudiantes de la Escuela Radal y visitantes, quienes fueron guiados hasta la zona segura en el retén fronterizo.
El ejercicio movilizó a funcionarios municipales, equipos de salud, Bomberos, Carabineros, PDI, Defensa Civil, personal de Senapred y la Delegación Presidencial de Curicó, quienes coordinaron cada etapa del operativo.
El alcalde de Molina, Felipe Méndez, valoró el compromiso de la comunidad y de los organismos de emergencia.
“La participación fue bastante adecuada y eso se debe a un trabajo que hemos hecho previamente con la Junta de Vecinos y la comunidad. Este simulacro nos entrega información valiosa para mejorar tiempos de respuesta y seguir preparando a la población”, señaló la autoridad comunal, destacando que el operativo se replicará en otros sectores rurales y urbanos.
Desde la Delegación Presidencial Provincial, Valerie Coffin, jefa de gabinete, resaltó que la actividad no se realizaba desde hace más de seis años y que permite extraer aprendizajes para futuras contingencias.
“Cuando tengamos una emergencia real, no habrá fecha ni aviso previo, puede ocurrir en pleno verano o en cualquier momento. Por eso es clave que la comunidad entienda cómo actuar y que las instituciones sepamos coordinarnos de la manera adecuada”, explicó.
La jornada también dejó testimonios que reflejan el espíritu comunitario. Una de las participantes, Celestina Rioseco, de 87 años, logró evacuar desde el sector El Toro hasta el retén gracias al apoyo de familiares y equipos de emergencia.
“Mi hijo me sacó en la silla de ruedas y me llevó en brazos. Esto es una preparación para todos nosotros”, relató la vecina, emocionada por el operativo.
El simulacro permitió a las familias conocer las rutas de evacuación, ejercitar los tiempos de desplazamiento y reforzar la importancia de estar preparados frente a una eventual erupción. Tanto las autoridades como los vecinos coincidieron en que la práctica fue un paso necesario para fortalecer la seguridad y la resiliencia de la comunidad de Radal Siete Tazas.





