Autoridades, policías y empresas eléctricas revisaron medidas de prevención, denuncia e intercambio de información frente a un delito que puede afectar la continuidad del suministro en distintas comunidades.
El robo de cables fue nuevamente abordado en una mesa de coordinación regional que reunió a autoridades, Carabineros, Policía de Investigaciones (PDI) y representantes de empresas de distribución y transmisión eléctrica.
La segunda Mesa de Robo de Cables permitió revisar la situación regional y analizar mecanismos para mejorar la prevención, el intercambio de información y la respuesta frente a estos delitos.
Uno de los principales efectos asociados a la sustracción de conductores eléctricos es la posibilidad de interrupciones del suministro, además de daños a la infraestructura y pérdidas para las empresas. Las consecuencias pueden extenderse a hogares, comercios y otros servicios que dependen de la red eléctrica.
Durante la jornada también se abordaron los mecanismos de denuncia y la coordinación entre las instituciones encargadas de la seguridad y las empresas que operan la infraestructura eléctrica en la región.
El seremi de Gobierno, Hans Heyer, señaló que la instancia busca mantener una respuesta coordinada frente a estos hechos, mientras que el seremi de Energía, Carlos Muena, destacó la necesidad de proteger la continuidad del suministro mediante un trabajo conjunto entre el sector público, las policías y las empresas.
La mesa forma parte de las acciones de coordinación regional destinadas a prevenir el robo de cables y mejorar la capacidad de respuesta ante hechos que puedan afectar la infraestructura eléctrica y el funcionamiento habitual de las comunidades.





