Autoridades, profesionales de la salud y pacientes analizaron el diagnóstico oncológico regional en una jornada marcada por testimonios, avances médicos y el énfasis en la detección temprana para mejorar la calidad de vida de las personas.
En el marco del Día Mundial del Cáncer, autoridades regionales, equipos médicos, académicos, organizaciones sociales y pacientes se reunieron en el Maule para dialogar sobre los desafíos actuales del sistema oncológico, poniendo el foco en la prevención, el diagnóstico oportuno y una atención más humana y coordinada.
La jornada permitió revisar el estado del cáncer en la región desde una mirada integral, considerando tanto los avances en infraestructura y tratamientos como las experiencias de quienes viven el proceso oncológico. El encuentro buscó fortalecer la colaboración entre instituciones públicas, profesionales de la salud y la sociedad civil, con el objetivo de mejorar la ruta de atención y acompañamiento de los pacientes.
Desde el Gobierno Regional se destacó la importancia de promover el autocuidado y el acceso temprano a controles médicos, señalando que la inversión en centros de salud, equipamiento y nuevas iniciativas apunta a fortalecer la red sanitaria y acercar la atención a las comunidades.
Las autoridades sanitarias enfatizaron que la prevención sigue siendo una herramienta clave para enfrentar esta enfermedad. En el Maule, los diagnósticos más frecuentes corresponden al cáncer de próstata en hombres y a los cánceres de mama y tiroides en mujeres, lo que refuerza la necesidad de realizarse exámenes periódicos y asistir a controles en la atención primaria.
Desde la red asistencial se informó que se han incorporado nuevas acciones para mejorar la capacidad de respuesta del sistema, como la ampliación de exámenes preventivos, la formación de especialistas y el desarrollo de tratamientos oncológicos dentro de la región, con el fin de evitar traslados y facilitar el acceso de los pacientes a terapias oportunas.
El encuentro también incluyó la presentación de un diagnóstico participativo que recogió la mirada de pacientes y organizaciones, identificando desafíos como el diagnóstico tardío, la falta de especialistas y la necesidad de mayor acompañamiento después de los tratamientos.
Más allá de las cifras, la jornada dejó como mensaje central la importancia de una salud cercana y centrada en las personas, donde la información, el apoyo comunitario y la detección temprana se transforman en herramientas fundamentales para enfrentar el cáncer con mayor esperanza y dignidad.





